Microfauna milenaria en Becerreá

Francisco Albo
francisco albo MONFORTE / LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

La revista «Geobios» publica un estudio sobre los fósiles de Valdavara

29 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La difusión de los hallazgos realizados en los últimos años en el yacimiento paleolítico de la cueva de Valdavara, en Becerreá, ha dado un importante paso con la publicación de un estudio en la prestigiosa científica internacional Geobios, órgano oficial de la Asociación Europea de Paleontología. El trabajo, editado en inglés, recoge las investigaciones efectuadas sobre los numerosos fósiles de pequeño tamaño descubiertos en este lugar desde el 2007 en las excavaciones que coordina la Universidad de Santiago. El estudio de la llamada microfauna reviste una gran importancia científica, ya que estos animales -muy sensibles a los cambios climáticos- son un excelente indicador para reconstruir las condiciones ambientales que se dieron en un determinado lugar hace miles de años.

En este aspecto, el yacimiento de Valdavara ha resultado ser particularmente rico. En el momento en que se redactó el estudio, los investigadores habían conseguido recuperar en la cueva un total de 3.968 fragmentos de fósiles que corresponden al menos a 247 individuos de 34 especies diferentes. De estos animales, 156 son mamíferos y 91 son anfibios y reptiles escamosos. Algunas de estas especies no pertenecían antiguamente a la fauna gallega y entraron en el noroeste desde otras zonas a medida que el clima se iba volvía más benigno tras finalizar la última glaciación.

Estos fósiles fueron encontrados en dos niveles arqueológicos diferentes. Uno de ellos, correspondiente a la llamada prehistoria reciente, tiene una antigüedad aproximada de 4.490 años, de acuerdo con las dataciones radiocarbónicas. A este período corresponden también algunos de los restos humanos hallados en la cueva -que figuran entre los más antiguos conocidos en Galicia- y un buen número de piezas arqueológicas.

El otro nivel sedimentario se encuadra ya en la prehistoria remota -en el Paleolítico Superior- y tiene entre 13.770 y 15.120 años. Los fósiles de este período se corresponden aproximadamente con los restos arqueológicos de la cultura magdaleniense que son uno de los principales valores científicos de este yacimiento.

Temperaturas más altas

Del estudio de estos pequeños fósiles, los científicos han deducido que que entre los dos mencionados períodos prehistóricos, el territorio de la montaña lucense experimentó una progresiva mejoría climática, pasando de un ambiente más seco y frío a otro más cálido y húmedo, lo que trajo consigo un notable enriquecimiento de la cobertura vegetal y un incremento de la biodiversidad animal. Incluso se ha podido estimar en 0,8 grados centígrados el incremento de la temperatura media anual, una diferencia que fue de 2,8 grados en las épocas más frías del año.