«Cuando la filosofía habla en abstracto no interesa»

laura lópez LUGO / LA VOZ

LUGO CIUDAD

El encargado de la capilla de San Roque presentó su libro «La metáfora en la obra de Paul Ricoeur» tras 15 años de estudio

25 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

José Pena Mouriz es el encargado de la capilla de San Roque, en Lugo, aunque él prefiere definirse como «un currante de Dios». Doctor en Filosofía y licenciado en Francés, a sus 84 años sigue siendo un apasionado del saber. Ayer mismo presentó su libro La metáfora en la obra de Paul Ricoeur, en el salón de actos del Seminario, una obra que le llevó quince años de investigación y que recoge su tesis doctoral. Está editado por Danú Editorial, dentro de la colección Re-pensar.

-¿De qué trata el libro?

-Analizo la figura que creó el filósofo francés Paul Ricoeur. Con él, la metáfora dejó de ser solo un adorno literario del buen decir, porque Ricoeur la eleva al nivel filosófico, de forma que aporta algo nuevo a la realidad, aporta un significado a mayores, y eso es una novedad. Es decir, sobre un discurso de primer grado, de descripción directa, crea otro a mayores, una descripción indirecta, en la que une lo verbal y lo no verbal.

-¿Puede poner un ejemplo?

-Puedo decir una metáfora filosófica que hice yo, basándome en Ricoeur: «La prueba es la guinda de toda obra buena». Aquí, la prueba es el coronamiento.

-¿Por qué eligió este tema?

-Es algo muy novedoso y me gustó mucho. Además, soy licenciado en francés, por lo que así pude acceder con facilidad a la obra de Paul Ricoeur.

-¿El libro es accesible para todo el mundo o hay que ser experto en filosofía?

-Es accesible para todo el mundo. Ricoeur estudia el ser humano y busca el sentido de su existencia.

-¿No le parece muy alejado de la realidad hablar de estos asuntos en el contexto social y económico actual?

-Cuando la filosofía habla en abstracto no interesa. Pero Ricoeur es un filósofo comprometido con los problemas del ser humano, por eso está más de actualidad que nunca. Este francés estudia al ser humano en todas sus dimensiones, no solo la de amar y hablar, sino también la política y la ética. Porque el ser humano es una comunidad, no es una isla, es limitado, pero con aspiraciones. Ricoeur está pegado a la realidad, no es abstracto como Descartes o Kant.

-Así que está muy vinculado a la actualidad.

-Sí, y así debe ser. Hay que hablar de la realidad cotidiana, que es lo que interesa a la gente. A este respecto, hay una anécdota: Mientras estaban invadiendo Constantinopla, los intelectuales bizantinos estaban discutiendo si los ángeles tienen sexo o no. Por eso siempre digo que las cuestiones bizantinas no interesan nada.

-¿Cuál es su próximo proyecto?

-Tengo otro libro sobre Platón, pero ahora me gustaría sumergirme en el mundo del periodismo.

josé pena mouriz sacerdote, doctor en filosofía