El Ribeira Sacra no fue ayer rival para el Playas de Benidorm, que se impuso con comodidad al equipo de Rafael Petry. Con esta derrota, ya son siete los encuentros perdidos por las monfortinas, lo que deja al conjunto en una situación límite de cara a su objetivo de conquistar la permanencia. Las jugadoras de Petry vuelven a ocupar, una semana despés, el último puesto de la clasificación y se jugarán no descender ante Las Palmas de Gran Canaria y el Cuesta Piedra Santa Cruz.
Las dos únicas notas positivas del encuentro de ayer fueron el debú de la jugadora juvenil Nerea Novo en la Superliga y el regreso de la colocadora peruana Verónica Contreras después de su reciente maternidad.
El partido tuvo muy poca historia, ya que las jugadoras de David López fueron muy superioras a las de Petry, que en el primer set solo tuvieron una ventaja (4-3). Las levantinas desbordaron a las locales en todas las facetas del juego y nunca encontraron una respuesta efectiva en su rival, finalizando el set con un claro 17-25.
En el segundo juego, las locales ofrecieron su mejor versión. Arriesgaron en el saque y pusieron en aprietos al Benidorm, logrando ventajas importantes (8-4, 10-5 y 13-8). Pero un parcial de 0-5 de las visitantes supuso el empate del partido (14-14). Desde ese momento hubo alternativas en el luminoso, pero errores no forzados de las jugadoras de Petry, unidos al buen hacer visitante desnivelaron el set a favor del Benidorm (20-25). El tercer set apenas tuvo historia, ya que las levantinas arrollaron a las locales.
Ahora toca borrón y cuenta nueva, ya que los técnicos y las jugadoras piensan en el difícil desplazamiento del próximo fin de semana a Canarias para jugar contra el Jamper Aguere.