En el municipio de A Pobra do Brollón no nació ningún niño durante el 2009
19 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Continúa el declive demográfico que caracteriza la zona del sur lucense desde la segunta mitad del siglo pasado. Prueba de ello son los datos de sobre el movimiento natural de la población referidos al 2009 que se pueden consultar en el Instituto Nacional de Estadística (INE). La pérdida de población se ha hecho patente en todos los municipios de la zona, salvo en Monforte, donde el empadronamiento de personas no nacidas en el municipio contribuye a romper la tendencia negativa. Mientras el número de muertes se incrementa año tras año, las cifras de natalidad permanecen estancadas o van a menos. Es el caso de Brollón, uno de los tres municipios lucenses que no han registrado ni un solo nacimiento el pasado año. Con 2.105 habitantes, el 59,29% de la población supera los 55 años de edad.
La situación en los municipios restantes no se puede considerar mejor, ya que presentan un crecimiento vegetativo negativo. Todos ellos, sin excepción, manejan cifras de defunciones mayores que las de nacimientos. Frente a los 245 nacimientos del año pasado, las cifras de fallecimientos ascienden a 1.010 personas, por lo que por cada alumbramiento mueren 4,14 personas en el sur lucense.
Por comarcas, Quiroga es la que presenta peores resultados. Por cada niño que nace en el municipio, fallecen seis personas. En segundo lugar se sitúa Chantada, donde el año pasado se registraron un alumbramiento por cada 5,69 muertes. La proporción en el caso de Monforte es de 3,69 defunciones por cada parto.
Salvo en el caso de Monforte, el retroceso demográfico es visible en todos los municipios, ya que las cifras resultantes entre las personas que se empadronan fuera y las que lo hacen en las comarcas de Chantada, Quiroga y Lemos no consiguen frenar el número de defunciones.
Población envejecida
Por otra parte, la falta de regeneración demográfica va unida a una pirámide poblacional mayoritariamente envejecida. Salvo en el caso de Monforte, donde la edad media se sitúa en los 47,9 años, y en Chantada que se corresponde con 49,4 años, la edad media de los municipios restantes supera la cincuentena. Así, 53,1 es la edad media de los habitantes en Quiroga, 54,3 la de los vecinos Bóveda, 54,4 en Carballedo, 55,3 en Ribas de Sil, 55,7 en O Courel y 57,2 en O????Incio. En el caso de A Pobra do Brollón esta cifra se sitúa en los 57,7 años, en O Saviñao en 55, y en Taboada en 53,9. Las medias más alta son la de Sober, con una 58,4 años y la de Pantón, con 58.
Estos datos no hacen más que afianzar la tendencia de la última década (desde 1999 al 2009), en la que las comarcas de Monforte, Chantada y Quiroga perdieron un total de 6.724 habitantes, algo más del 10% de la población que tenían al comienzo de ese periodo.