Reflexión

La Voz

LEMOS

Las cifras todavía no son más que estimaciones hechas antes de que termine la temporada, pero apuntan claramente que el vaciado del cañón del Sil le ha costado caro a las rutas de los embalses. Es buen momento para que todos los agentes implicados reflexionen y se preparen para la próxima. Porque si hay algo seguro es que este no será el último vaciado.