Los dos detenidos en la operación para tratar de esclarecer la cadena de robos en iglesias de diferentes puntos de la provincia fueron interrogados en el juzgado de Monforte a última hora de la tarde de ayer. Los dos fueron trasladados desde la comisaría en un coche patrulla que iba precedido de otro. El agente que conducía el que llevaba a los detenidos protagonizó un incidente sorprendente a las puertas del juzgado. Se bajó del vehículo y fue directamente a por el fotógrafo de La??????????Voz de Galicia que esperaba él solo en la acera a que llegasen los sospechosos. El policía se encaró con él de forma agresiva y le exigió en tono cortante que no sacase fotos. Cuando el reportero gráfico le preguntó por qué, se limitó a contestar que los detenidos le habían dicho que no querían.
Acto seguido, este mismo agente se colocó de espaldas al fotógrafo entre el coche patrulla y la puerta del juzgado, tratando de tapar con su cuerpo a los imputados para impedir que se pudiesen captar imágenes de ellos, que entraron en la sede judicial esposados con las manos a la espalda.