La titular de la autoescuela que denunció acoso en el juzgado de guardia remitió hace unos meses un escrito a la Dirección General de Tráfico, firmado por otro compañero de profesión. En el escrito señalan que la examinadora «podría estar actuando malintencionadamente contra ambas escuelas en las pruebas de examen práctico llegando a suspender a casi la totalidad de los alumnos a los que ella examina».
Los titulares de las autoescuelas explican a Tráfico que la funcionaria somete a sus alumnos a «exámenes prácticos extraordinariamente largos, llegando en algún caso a los 60 minutos y nunca inferior a 30», Aseguran que realiza «indicaciones confusas» como «ordenar que conecte de inmediato la luneta térmica en el momento de aproximarse a cruces, donde la observación y concentración debe ser la máxima».
Los empresarios insisten que la examinadora ordena «estacionamientos anómalos, muy complicados y de difícil resolución» y que suspende de forma reiterada por acumulación de faltas leves. Según ellos también les indica «que suban de relación de marchas en tramos con limitación de velocidad, eliminándolos a continuación por rebasar la velocidad establecida». En el escrito demandan a la Jefatura General de Tráfico «la verificación inmediata de estos hechos» y advierten que se reservan acciones judiciales «toda vez que las conductas descritas, en caso de verificarse podrían ser constitutivas de graves infracciones administrativas, incluso penales y atentarían gravemente contra las empresas que representamos».