El sarriano Matías Moreno junto a Manu Vázquez y Manuel López Poy recorrió el trayecto entre Sulina, en Rumanía, y Fisterra para hacer un trabajo documental
25 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El sarriano Matías Moreno, junto a Manu Vázquez y Manuel López Poy completaron un proyecto multimedia en el que recorrieron 13.000 kilómetros entre Fisterra y la localidad rumana de Sulina, considerada la Fisterra de Rumanía. En su periplo atravesaron por 13 países.
Para llevar a cabo su aventura crearon el proyecto Via est Vita cuya finalidad era unir los intereses comunes de de tres personas que se pueden definir como viajeros profesionales y que siempre tratan de reunir en sus recorridos la aventura, la historia y el lado humano de los lugares que visitan. La meta final del proyecto que concluyeron a finales del pasado año es editar un libro de viajes, editar diversos artículos para publicaciones especializadas, un documental y poner en marcha una exposición itinerante.
Los miembros de la expedición emplearon un mes en completar su recorrido, tiempo en el que no cesaron de escalar montañas, vadear ríos o atravesar llanuras inmensas.
El viaje transcurrió por lugares emblemáticos de toda Europa, sobre todo por los caminos ancestrales que contribuyeron a la construcción del viejo continente. Las rutas jacobeas, las vías romanas, los caminos del Renacimiento, las modernas carreteras y las rutas marítimas y fluviales fueron el hilo conductor con el que pretenden explicar la evolución religiosa, política y cultural que forjó la civilización occidental.
Ciudades culturales
En su largo e intenso periplo de 31 días pasaron por ciudades de una gran riqueza cultural como Venecia, Toulouse, Génova, Estambul o Santiago. En todas ellas visitaron los lugares que fueron cuna de personajes como los Medicis, Rolando, Maeloc, el Apóstol Santiago o Vlad el Empalador.
Al margen de la historia, también visitaron zonas montañosas para completar el estudio de la construcción europea con su proceso geológico.
Los participantes consideran que con esta experiencia han cerrado un círculo viajero y documental en el que entremezclaron monumentos históricos con folclore, escenarios de batallas históricas y modernas explosiones culturales. Con todo ello han reunido material más que suficiente para elaborar el proyecto multimedia que tienen pensado editar en las próximas semanas.