La vía de Monforte a la ciudad de las Burgas cumple 125 años esta primavera
21 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La asociación Carrileiros Foula acaba de presentar el número dieciocho de sus Cadernos de Istoria e Arqueoloxía Ferroviaria , dedicado a la vía férrea entre Ourense y Monforte, cuyos 125 años de servicios se cumplirán en mayo. Estos cuadernos son muy seguidos en los ambientes ferroviarios del país y están en la calle con el apoyo de Copasa.
En 1885 se inauguraba la estación Ourense-Canedo debido a la puesta en servicio de este ramal hasta Monforte. Esta estación sustituía a otra provisional ubicada más cerca del Miño. Aquella estación nueva tenía tres vías, una rotonda para maniobras de dos locomotoras, dos muelles de carga y un edificio de viajeros que destacaba por sus cuatro estilizadas chimeneas. Viajar entre Ourense y la ciudad del Cabe en tren en aquel entonces llevaba casi una hora y media, a una velocidad media de unos 37 kilómetros. Se trata de un recorrido fluvial pues sigue en buena parte el curso del Miño, el Sil y el Cabe, atravesando la Ribeira Sacra por parajes de gran belleza.
La de Os Peares era la única estación con aguadas. Allí está el puente de la escuela de Eiffel inaugurado aquel 1885 y reformado a finales de los años veinte para soportar el aumento de carga de los trenes. En esta línea el túnel de mayor longitud es el de Castelo Grande, con 439 metros de largo. Todas estas galerías tienen en su boca un letrero en piedra con su nombre y longitud.
El centro ferroviario
Gracias a este ramal, Monforte fue por muchos años el centro ferroviario de Galicia, posición que perdió al abrirse la línea Zamora-Ourense-A Coruña, pasando a la ciudad de As Burgas la primacía.
Al inaugurarse el ramal Ourense-Monforte por fin era posible viajar en tren desde Vigo a Madrid. Paco Boluda y Manuel Hernández despliegan en este número de la revista de la asociación Carrileiros Foula un buen puñado de imágenes de la línea, como la foto antigua de un tren a punto de partir de Canedo, con el andén repleto de personas, maletas y un señor que introduce su carta en el buzón del propio vagón.