Un vehículo impactó contra una entidad bancaria de Sarria y generó alarma entre los transeúntes que a media tarde se encontraban en las inmediaciones del suceso.
El accidente se produjo poco después de las seis de la tarde del pasado martes cuando, según testigos presenciales, un Opel Astra de color blanco circulaba por la calle Calvo Sotelo y golpeó como mínimo en dos ocasiones a otro vehículo. Segundos después de intercambiar unas palabras, al parecer en tono normal, con el conductor del otro coche intentó seguir su camino pero fue incapaz de mantener el control del vehículo y se desvió hacia la izquierda, chocando contra la fachada de una oficina bancaria.
Afortunadamente, según manifestaron varios testigos presenciales, el coche implicado circulaba a una velocidad bastante moderada, por lo que apenas provocó daños tanto en el otro vehículo con el que impactó como en el frontal del banco.
La Calle Calvo Sotelo se encuentra totalmente levantada en la zona en la que sucedió el percance, por lo que apenas circulan por ese tramo más vechículos que los que tienen su residencia en ella.
Diligencias policiales
A los pocos minutos de producirse el accidente se personó en el lugar del mismo una dotación de la policía local de Sarria que procedió a instruir las diligencias oportunas.
Los agentes subieron al implicado en el coche patrulla y se lo llevaron para tomarle declaración y realizarle las pruebas de alcoholemia.
Los resultados de las dos pruebas de medición de alcohol en sangre confirmaron que el hombre había ingerido bebidas alcohólicas en una cantidad considerable, ya que en ambos casos superaron los 1,30 miligramos de alcohol por litro, lo que supone que quintuplicaba el máximo establecido de 0,25 miligramos.
El lugar, bastante transitado sobre todo al ser una hora en la que la gente suele estar de compras o paseando, se llenó de inmediato de curiosos, que aseguraron que el conductor del vehículo que provocó el accidente, E.L.F., de 41 años, presentaba evidentes síntomas de embriaguez e, incluso, le costaba mantener el equilbrio.
Los comentarios de los curiosos se centraban en lo que podía haber sucedido en el caso de que el coche se hubiera encontrado en su trayectoria a alguna de las muchas personas que había en aquel momento en las proximidades del lugar en el que se produjo la colisión.