«Los sábados tenía que ir a darle de comer a sus caballos», informó uno de los afectados

La Voz

LEMOS

Uno de los trabajadores afectados explicó ante el tribunal que trabajaba nueve horas diarias y cobraba mensualmente 600 euros. «Además, los sábados tenía que ir a dar de comer a sus caballos (los del constructor) y no era de forma voluntaria», explicó el operario. Por trabajar los sábados, dijo, le pagaba 40 euros.

Esta misma persona explicó igualmente que el empresario le había dado un papel con el nombre y el DNI de un español para que lo tuviera muy presente en caso de que hubiera cualquier tipo de problemas si se presentaba la inspección de trabajo.

«Me rompí las costillas en un accidente que tuve en la obra. Me llevaron al hospital, pero con la orden de que dijera que tuviera un percance fuera del trabajo. Mientras estuve de baja no cobré», explicó este operario de cuya situación laboral tuvo constancia la Inspección de Trabajo.