«La actora no tiene obligación de custodiar una copia»

La Voz

LEMOS

Es evidente que la desaparición de la oferta presentada por Aqualia para ganar en el 2001 el concurso de gestión del agua complica mucho las cosas al Ayuntamiento para cualquier reclamación legal al respecto. Pero aún así, el organismo municipal no solo lo intentó, sino que además llegó a ganar la primera sentencia. ¿Por qué? Porque hay otros documentos que al tribunal de Lugo que juzgó el asunto en primera instancia le parecieron suficientemente claros.

El principal de ellos es el acta de la mesa de contratación que resolvió el concurso y decidió elegir a Aqualia (entonces Seragua) como la mejor oferta de todas las presentadas. En ese documento consta la concesión de 1,5 puntos a la empresa ganadora por su propuesta para pagar el canon de explotación. El Tribunal Superior tumba esa supuesta prueba aceptando el argumento que opone la empresa: a pesar de que el contrato fue firmado en junio del 2001, el Ayuntamiento de Monforte no reclamó el pago de este canon hasta finales del 2004.

La otra prueba documental que pudo presentar el Ayuntamiento era más endeble. Era el escrito de explicación de su oferta presentado por Aqualia durante el concurso. Ese escrito hace referencia a un «canon», sin más explicación, y esta última sentencia sostiene que esa palabra en singular puede hacer referencia solo a un pago inicial por la nueva concesión y añade que eso es precisamente lo que se deduce del contenido de la propuesta económica presentada por Aquagest, la empresa que obtuvo la segunda mejor puntuación en aquel concurso.

La primera sentencia tuvo en cuenta que Aqualia no presentó ninguna copia del documento perdido en el Ayuntamiento y lo considera un detalle «llamativo». Esta segunda dice que eso no tiene valor probatorio, porque «la actora no tiene obligación de custodiar una copia de la documentación presentada», al contrario que el Ayuntamiento, precisan los jueces.