Etapa de transición que ponga fin al abandono actual

La Voz

VIGO CIUDAD

El 2009 puede ser un año de transición pero importante en la historia de la fortaleza de Pambre. A lo largo del período medieval, de esplendor, perteneció a algunas de las más nobles familias, hasta que a finales del siglo XIX fue vendida por la Casa de Alba. Manuel Taboada la compró en 1974, iniciando posiblemente la etapa de mayor olvido y abandono, dado que incluso se había salvado de la destrucción durante los levantamientos de los Irmandiños.

Durante años residieron allí personas que se encargaban de cultivar las tierras que la rodean, de la misma propiedad, y de la vigilancia del edificio. Sin embargo, hace tiempo que nadie lo atiende y el estado de abandono y deterioro es muy grande.

Los nuevos propietarios no lo conocían, aunque el administrador señaló que en una ocasión había estado allí de visita, hace años. Con respecto al donante, supone que el trabajo que realizan los Hermanos Misioneros de los Enfermos Pobres despertó su atención.

Esta congregación, fundada en 1946 en Barcelona por un ourensano, se estableció en Vigo en 1967. En 1988 pone la primera piedra de un nuevo edificio, en el que en la actualidad agrupa tres centros, alguno considerado único en Galicia. Tiene una casa de acogida con 154 plazas, un albergue de transeúntes para 38 hombres y otro para mujeres con 20 plazas. Además, también dispone de un centro de deshabituación para 15 toxicómanos. En total, diariamente atiende a una media de más de 200 personas con un perfil muy diferente. Según matiza el gerente, los ancianos y personas con demencia deberían estar en residencias o centros especializados, pero forman parte de la tradición de la época en la que no existía la atención pública.

La atención tiene un objetivo claro que son las personas que sufren cualquier tipo de desarraigo, que son de difícil inserción social, tanto por motivo de procedencia, como de edad, trabajo o carencia de cualificación. Tienen una plantilla de ocho sanitarios y otras seis personas en el equipo de atención social.