Lo que mostramos a los peregrinos

Benigno Lázare

LEMOS

De Triacastela a Sarria por el Camino Francés hay decenas de casas descuidadas, abandonadas o en ruinas y bofetadas al buen gusto en forma de obras más recientes

18 sep 2009 . Actualizado a las 12:56 h.

Más de 15 años de fomento del Camino Francés y de importantes inversiones en su recuperación y en la de su entorno no fueron suficientes para lavarle la cara de forma global. Solamente en el tramo entre Triacastela y Sarria hay decenas de casas que ofrecen a la misma vera un estado de abandono notable e incluso ruinas de las que pueden desprenderse materiales. También abundan las paredes de ladrillo y hormigón a la vista y los tejados de chapa. Este trayecto es solo una muestra de la situación general en los municipios gallegos.

La Xunta acaba de anunciar ayudas para la rehabilitación de inmuebles en las rutas jacobeas. Sin embargo, como apuntaba una de las personas que atienden una oficina de información al peregrino, el problema es que muchas de esas casas abandonadas lo están porque tienen algún problema de herencias o porque sus dueños no las pueden arreglar ni con subvenciones.

Ayer la localidad de Triacastela tenía una gran animación porque todavía son muchas las personas que están haciendo la ruta, sobre todo extranjeras y en mayor número, de Francia. Aunque en el casco urbano de la localidad no hay grandes desastres, sí existen casas abandonadas sin puertas ni ventanas, accesibles desde la calle; también hay alguna pared con bloques de cemento o ladrillo a la vista, fácilmente ocultables, y una nave dedicada a la venta de material de construcción que tampoco ofrece una buena imagen.

En Samos, a la salida del pueblo hay una casa que probablemente lleva 50 años a medio construir. Por el otro lado, bajando desde Triacastela por San Xil, aldeas como Aguiada y Sanmamede también presentan aberraciones arquitectónicas abundantes. Sin embargo, la entrada a la villa sarriana en el núcleo de Vigo es, sencillamente, un desastre.