El periodo de funcionamiento en pruebas y gratuito está a punto de terminar
06 ago 2009 . Actualizado a las 10:45 h.Un grupo de asociaciones del municipio de O Courel advirtieron ayer que la red de Internet de banda ancha puesta en marcha hace cerca de un año está a punto de terminar su periodo de funcionamiento en pruebas y de forma gratuita. En vista de la polémica decisión de la Xunta de anular el proyecto de extensión de esta experiencia piloto a todo el sur de la provincia, estos colectivos temen que a su red le pueda pasar lo mismo, y exigen que no sea así. «perder agora este servizo sería un paso atrás sen ningún sentido», afirman.
La Asociación Ecolóxico-Cultural O Courel, la Asociación de Desenvolvemento Rural Serra do Caurel y el colectivo sociocultural Fonte do Milagre recuerdan que una vez terminado el periodo de pruebas «todas as infraestruturas que conforman a rede wimax pasan a ser xestionadas polos concellos». Este paso, dicen los portavoces de estas entidades, ya se ha dado en Samos, el otro municipio en el que se puso en marcha este sistema, y pronto tocará darlo también en O Courel.
Por eso, reclaman tanto al Ayuntamiento como a la Consellería de Medio Rural, que es el departamento de la Xunta que en su día contrató la instalación de la red y su puesta en funcionamiento, que «continúen co programa e realicen os trámites oportunos para que este servizo siga funcionando no noso municipio como ata agora». Estas asociaciones sostienen que «para O Courel o feito de dispor de servizo de acceso a a Internet é un importante avance nas comunicacións, no acceso á información e na eliminación das habituais distancias e illamento en moitos ámbitos».
Samos, primero, y O Courel, unas semanas después, fueron los municipios elegidos por los anteriores responsables de la Consellería de Medio Rural para la puesta en marcha de un sistema capaz de llevar Internet de banda ancha fuera de los principales núcleos urbanos, en las zonas en las que las operadoras de telefonía no ofrecen este servicio porque no lo consideran rentable. La elección de Samos y O Courel tuvo que ver con su condición de municipios de montaña, con una orografía especialmente complicada para hacer llegar la señal de Internet a todo el territorio y con una población estremadamente dispersa.