La maleza y la basura rompen el atractivo del parque periurbano de los lagos de Teixeiro

X. Francos

LEMOS

La desatención y abandono a las que están sometidas las principales áreas naturales de la capital lucense parece más que evidente. Una de las grandes áreas naturales de la provincia de Lugo, el parque periurbano de los lagos de Teixeiro, en el municipio de Lugo, es actualmente víctima de la desidia. Basura en algunas zonas, falta de desbroce, daños en algunos servicios y desperfectos en una de las casetas que se encuentra en la zona, saltan a la vista.

La hierba surgida como consecuencia de la lluviosa primavera alcanza un tamaño considerable en las distintas zonas en las que, en su momento, fueron instaladas las mesas y barbacoas. El desbroce no solo no es necesario sino urgente puesto que si se demora llegará ya fuera de la temporada estival. Esta vegetación espontánea supone un peligro con vistas al mes de septiembre. Podría suponer un grave riesgo de incendio, según expusieron diversas fuentes.

Hay también basura acumulada en algunos puntos, si bien en líneas generales el parque está bastante a salvo de residuos. Funciona el servicio de recogida de basuras municipal y hay contenedores colocados en algunas zonas del recinto verde.

Uno de los problemas más graves lo representa una edificación que en su momento fue prevista como merendero cubierto. El inmueble está totalmente destrozado. Las puertas fueron arrancadas, las ventanas están abiertas y la chimenea-parrilla habilitada en su momento se encuentra totalmente destrozada. Además las paredes fueron tomadas como murales por parte de los grafiteros.

En el suelo de esta edificación hay gran cantidad de basura acumulada, especialmente latas, botellas y cartones.

Lagos secos

Otro de los aspectos que llama la atención negativamente en una visita al área natural de Teixeiro es que algunos tramos de lagos se encuentran totalmente secos, quizás por defectos en el sistema de trasvase del agua. Estos tramos se encuentran en el intermedio entre otros que se encuentran totalmente cubiertos de agua.

La zona comenzó a recibir ya los primeros visitantes de la temporada estival. La mayor afluencia se registra los fines de semana aunque hay un elevado número de usuarios que acuden habitualmente a pasear o hacer deporte.

Recientemente también se informaba del abandono que presentaba el campo de Santa Isabel a orillas del Miño. Al mismo tiempo también hay problemas en Monte Segade donde algunos árboles que fueron derribados a principios de año por el vendaval se encuentran sin retirar.

El panorama a nivel ecológico no es muy alentador si se añade que paseos tan concurridos como el del Miño son objeto habitual de ataques por parte de los desaprensivos que arrancan las papeleras e incluso otro tipo de mobiliario urbano.