Una mujer de origen portugués, que el 15 de septiembre de 2002 fue golpeada por parte de sus tres hijos en el domicilio familiar de Armental-Castillón (Pantón), fue acusada por el fiscal de un delito de falso testimonio. La vista tuvo lugar ayer en la capital lucense. La acusación pública pedía inicialmente para la imputada un año de prisión.
Apunta el fiscal que la mujer compareció el día 30 de octubre de 2006 en el acto de juicio oral que tuvo lugar en el Juzgado de lo Penal número 2 de Lugo. En la vista juzgaban a sus hijos por las presuntas lesiones que le habían ocasionado. Dice el fiscal que la mujer, en su declaración, al ser preguntada por los hechos, «y siendo plenamente consciente de la falsedad de sus afirmaciones» dijo que todo se debía a un error en la instrucción. Manifestó, asimismo, que la Guardia Civil, al recoger su declaración, puso lo que quiso porque, advirtió, no sabía leer. En cuanto a los hematomas que presentaba dijo que se los había ocasionado porque se cayó por unas escaleras.