El colegio público de A Fonsagrada y los de Lérez, Xeve y Campañón, de Pontevedra, realizaron este año un intercambio que resultó una experiencia muy satisfactoria, tanto para los alumnos como para los profesores, que les gustaría repetir, según señalaron. Recientemente los fonsagradinos se desplazaron a la capital pontevedresa y el jueves y ayer el encuentro tuvo lugar en la montaña lucense, con igual éxito.
El primer día, por la tarde, asistieron a la construcción de un birimbao o arpa de boca, a cargo de dos herreros y a continuación un especialista en este instrumento les hizo una demostración de cómo se toca. Lo aprendido sirvió a los escolares para desarrollar una actividad escolar. A continuación fueron recibidos en el Concello por el alcalde, que les entregó insignias, y posteriormente se trasladaron a Lamas de Moreira, aldea representativa de la vida tradicional en esta parte de la montaña lucense. Además de ver algunos hórreos, los escolares fueron al molino de Mariñao, todavía en servicio y visitaron la pequeña catarata que hay en las proximidades. El programa de la primera jornada se cerró con otra visita a A Seimeira de Vilagocende y con una cena en un restaurante de la villa.
Tras pernoctar en la escuela hogar, alumnos y profesores visitantes y anfitriones reanudaron ayer los recorridos por la comarca con una estancia en Mazonovo y el conjunto etnográfico de Sargadelos, lugar en el que nació el marqués, en el municipio asturiano de Santa Eulalia de Oscos pero en el límite con Lugo. Debido al elevado número de excursionistas y a la limitación de espacio en el mazo, se dividieron en dos grupos alternándose en la visita.
Para la práctica totalidad de los escolares pontevedreses los lugares visitados constituyeron una novedad, e incluso el tipo de instalaciones y oficios. El ferreiro de Mazonovo realizó demostraciones de cómo funciona, e incluso cuatro o cinco escolares tuvieron la oportunidad de fabricar clavos como se hacían antes, bajo la supervisión del técnico. En el municipio fonsagradino se conservan varios mazos muy similares al de Os Oscos y viven varios de los ferrreiros que trabajaron en ellos. Sin embargo no hay ninguno que realice demostraciones para los turistas y visitantes, por lo que el colegio optó por desplazarse al asturiano.
Ayer, tras la comida, los visitantes conocieron el Museo Comarcal de A Fonsagrada, con importantes colecciones etnográficas y de arte contemporáneo. La estancia Lugo concluyó con una visita a la Muralla.