Un centenar de coches recorrió Lugo para pedir el apoyo en la manifestación de hoy de Pascual

La Voz

LEMOS

Un centenar de coches de trabajadores de la planta de Pascual, en Outeiro de Rei, circularon en caravana entre la fábrica y la capital lucense para protestar contra el expediente de extinción de contratos que pretende llevar a cabo el grupo burgalés. Los vehículos participantes se reunieron a partir de las seis y media de la mañana, delante de la planta envasadora y se desplazaron por la N-VI, haciendo sonar cláxones y bocinas.

La caravana entró en la ciudad por la avenida de A Coruña y efectuó dos vueltas a la muralla, solicitando la solidaridad de todos los lucenses en la manifestación que se celebrará mañana. Está prevista para las doce del mediodía y saldrá de delante de la casa consistorial. La protesta colapsó el tráfico. Se formaron largas colas y atascos, especialmente en el centro, que quedó completamente bloqueado.

El centenar de coches con carteles alusivos a la situación de la planta de Outeiro de Rei encontró el apoyo de varios grupos desde la acera.

Pascual pretende echar a 155 trabajadores de su planta de Outeiro de Rei, a través de un expediente de extinción de contratos que comunicó al comité de empresa a principios de mes, poco antes de presentarlo ante el Ministerio de Trabajo. El grupo burgalés, que alegó un descenso en las ventas de su marca, a favor de las de distribución y una reducción en el consumo, presentó otro expediente que afecta a 70 trabajadores de la planta de Aranda de Duero.

Una vez que el comité de empresa confirmó la intención de Pascual de cerrar la planta, comenzó a buscar apoyos ciudadanos, sindicales y políticos en su entorno más próximo. También contrató los servicios de un prestigioso abogado laboralista, Alberte Rodríguez Feixóo, que acompaña a los representantes de los trabajadores a todas las reuniones, tanto con la empresa, como en la Xunta, con partidos y con sindicatos.

La decisión del grupo Pascual de desprenderse de su planta de Outeiro de Rei se presenta ahora como perfectamente calculada en todos sus detalles. Las maniobras previas, como prescindir de cooperativas y de ganaderos ni la reducción de la producción hicieron sospechar a su plantilla hasta que le comunicaron finalmente la decisión de extinguir los contratos.