Ahora solo queda el recurso de la búsqueda directa de compradores

La Voz

LEMOS

El objetivo fundamental de la subasta de una empresa en quiebra es hacer caja para pagar a los acreedores, y en su caso a los trabajadores con indemnizaciones por despido reconocidas por los tribunales. En este caso, el dinero recaudado en la subasta abierta de ayer se queda muy por debajo de lo necesario para compensar a las empresas y a los trabajadores perjudicados por el cierre de Cupiga y Pebosa.

Pero con esta subasta no se termina el proceso. Ahora, el juez que instruye la quiebra y liquidación de estas empresas pizarreras autorizará a los administradores a buscar directamente un comprador para los bienes que ayer se quedaron sin vender. Lo fundamental es encontrar comprador para las concesiones mineras. Porque son lo más caro, pero también porque su venta abriría la puerta a la vuelta de la actividad en Pacios da Serra, una zona en la que hace un año había cuatro canteras activas y en la que hoy solo queda una.