En el kilómetro 0,8 el camino pasa por la base del castro de Saa, también conocido como Roda do Castro. Llama la atención un profundo foso que se abre sobre la roca viva en la parte más vulnerable del antiguo asentamiento. El castro está cubierto por la maleza, lo que hace difícil apreciar su estructura. El mejor acceso es a través de la carretera de Forgas y A Veneira. Como muchos otros castros, el de Saa es escenario de leyendas populares, una de las cuales habla de una supuesta cueva habitada por mouros que se extendía desde la croa o recinto central hasta el arroyo de Forgas.
La maleza empieza a invadir el camino a partir del kilómetro uno. El camino pasa en este tramo por el lugar de O Trollo. A mano izquierda corre el arroyo de Forgas y el murmullo de sus aguas delata la presencia de una cascada. Hay que buscar algún estrecho sendero, de los muchos que existen en la zona, para acercarse al arroyo y disfrutar del espectáculo natural que ofrecen sus aguas.
Últimos pasos
En el kilómetro 1,5 el camino se convierte en sendero para terminar un poco más adelante a la altura de un pequeño arroyo que apenas lleva caudal. Este paraje es el denominado como A???????Ribeira. A partir de aquí, las tierras pertenecen a la aldea de Forgas.
Por debajo del camino se encuentra una de las cascadas más bellas del arroyo de Forgas, que surtía de agua a los prados situados en ambas riberas del arroyo a través de varios canales de riego. Unos metros río arriba, el arroyo pasa por una estrecha garganta de piedra formando un bello tobogán de agua y espuma.