La Dirección Xeral de Patrimonio fue pieza clave para impedir que el cuartel de San Fernando fuese remodelado para convertirlo en el nuevo auditorio de Lugo. La misma dirección xeral, de la que es responsable el lucense Felipe Arias, inició, aprovechando los últimos días de la Xunta saliente, los trámites para declarar el citado edificio como «ben de interese cultural coa categoría de monumento». Según la Xunta, la citada iniciativa cuenta con informes favorables de la Real Academia Galega de Belas Artes de Nosa Señora do Rosario, de la Universidade de Santiago y de la Comisión Territorial de Patrimonio de Lugo.
En cumplimiento de lo dispuesto legalmente, la Xunta tiene que comunicar al Ayuntamiento el inicio de los trámites para declarar un, en este caso, edificio como bien de interés cultural con categoría de monumento. Y ese trámite lo cubrió muy recientemente. No podía ser de otro modo, porque también es muy reciente la decisión del Gobierno gallego saliente. Se trata de una resolución «do director xeral de Patrimonio Cultural de 23 de marzo de 2009, pola que se incoa o procedemento de declaración de ben de interese cultural coa categoría de monumento en favor do cuartel de San Fernando, na cidade de Lugo».
La resolución reseñada tiene que ser publicada por el Diario Oficial de Galicia . En Cultura aseguraron ayer que la publicación se producirá en los próximos días. Una vez que se anuncie por el citado medio, comenzará un plazo para la presentación de alegaciones.
Valores
Según el servicio de comunicación de la Consellería de Cultura, en la citada resolución se toma en consideración que, 225 años después de su construcción, el edificio conserva la estructura y organización espacial proyectada inicialmente. Constituye, según el citado departamento autonómico, «un exemplo de extraordinaria importancia dentro do capítulo da arquitectura neoclásica, coa particularidade de ser o único acuartelamiento que se erixiu na cidade de Lugo na época ilustrada».
En el cuartel está prevista la creación de un museo arqueológico. Como primer paso, la Xunta encargó a una empresa especializada la ejecución de las excavaciones arqueológicas, que dejaron al descubierto vestigios de un hipocausto (sistema de calefacción en edificios romanos).
De momento, el inmueble, al menos en su exterior, sufre un acelerado proceso de deterioro, que no ayuda a mejorar la imagen del casco histórico de la capital.
Posibilidad
En cuanto a Felipe Arias, hay que recordar que fue uno de los nombres que se barajó como posible cronista oficial de Lugo, un puesto que no ha sido cubierto desde el fallecimiento de José Trapero Pardo.