Para el próximo martes está previsto el inicio de una nueva campaña de investigación de los yacimientos paleolíticos del sur lucense dentro del plan que la Universidad de Santiago (USC) lleva a cabo desde la primavera del 2006 con el apoyo de especialistas ligados al Proyecto Atapuerca y a otras instituciones. Uno de los objetivos básicos de esta nueva fase -que en principio se desarrollará hasta el 8 de mayo- consiste en completar el mapa de los yacimientos del valle de Lemos, prospectando todas aquellas partes de esta área geográfica que hasta ahora no han sido rastreadas por los investigadores.
El arqueólogo Arturo de Lombera, uno de los coordinadores de los trabajos de campo, señala que el equipo científico buscará vestigios de industrias paleolíticas en las parroquias monfortinas de A Parte, Ribas Altas, Valverde, Reigada y algunas zonas de Gullade. En las campañas anteriores, los investigadores ya peinaron las demás zonas de la depresión de Monforte en las que se considera más factible encontrar yacimientos paleolíticos. La búsqueda se concentra en las formaciones geológicas del Cuaternario, donde hay más posibilidades de que se hayan conservado vestigios de los primitivos asentamientos humanos.
Estas prospecciones consisten en examinar la superficie del terreno -sin efectuar excavaciones- en busca de utensilios de piedra desenterrados por la erosión natural o por la acción humana. Las zonas de labradío y los cortes de terreno producidos por la construcción de carreteras, caminos y otras infraestructuras son algunos de los lugares más propicios para efectuar estos hallazgos. Los puntos donde aparecen estos materiales indican los lugares donde puede ser posible encontrar más adelante yacimientos conservados en el subsuelo.
Gran concentración
Hasta ahora, los científicos tienen localizados en las diferentes zonas del valle en torno a medio centenar de lugares en los que aparecieron herramientas prehistóricas. «Es una concentración muy grande para un área geográfica tan reducida como esta», destaca De Lombera. Aun sin contar los nuevos hallazgos que pueden efectuarse en las próximas semanas en las áreas todavía no exploradas, se trata de una de las mayores concentraciones de industrias paleolíticas conocidas en el noroeste peninsular. En algunos casos, estos hallazgos fueron solo de unas pocas piezas. En otros sitios aparecieron conjuntos de decenas de utensilios dispersos por el suelo y en lugares como As Lamas -en las afueras de Monforte, una de las zonas más prolíficas- los artefactos se cuentan por centenares.
Además de la cantidad de materiales y de posibles yacimientos, la zona destaca por su excepcional variedad arqueológica. Como ya se ha señalado repetidamente, en la comarca se encontraron industrias pertenecientes los tres grandes períodos del Paleolítico -inferior, medio y superior- en lugares muy próximos entre si, lo que constituye una circunstancia muy poco común y de un gran interés científico.