La ordenanza de telefonía móvil de Monforte no llegó a entrar en vigor

LEMOS

19 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La ordenanza que aprobó al corporación de Monforte el 9 de octubre del 2002, a propuesta del PP, entonces en el gobierno municipal, y con el apoyo unánime de todos los grupos, nunca llegó a ejecutarse en la práctica. Tras la presentación de alegaciones por parte de las empresas Vodafone y Retevisión, el Ayuntamiento dejó correr el asunto y la normativa nunca llegó a publicarse oficialmente, por lo que el acuerdo del pleno se quedó en papel mojado. Ni el BNG, que se significó en la oposición en su lucha contra el desmantelamiento de antenas situadas del casco urbano, ni el PSOE, durante su etapa de coalición con los nacionalistas, se interesaron desde el gobierno local por revisar una situación cuando menos anómala.

El Ayuntamiento confirmó esta semana, en plena polémica por el funcionamiento irregular de un emisor de telefonía móvil en la calle Valle Inclán, que no existe una ordenanza municipal que regule este tipo de situaciones. La que aprobó el pleno en el 2002 no llegó a ser remitida al Boletín Oficial de la Provincia para su publicación y consiguiente entrada en vigor. Los motivos se desconocen y nadie ha intentado remediar desde entonces este vacío legal. Se sabe, sin embargo, que en el período de presentaciones de alegaciones Vodafone y Retevisión sugirieron que adoptarían medidas legales si la normativa salía adelante.

Si el PP hizo entonces mutis por el foro, por lo que parece BNG y PSOE prefirieron mirar hacia otro lado ante la evidencia de que se había pasado por alto un acuerdo plenario. La aprobación de la ordenanza se produjo después de que los vecinos de la Estación reuniesen 700 firmas contra el funcionamiento de una antena que sigue situada en terrenos de Renfe.

Ya en el gobierno municipal, el BNG, que había respaldado las protestas de los vecinos de la Estación, intentó el traslado de la antena a un terreno del barrio de Rioseco alejado de las viviendas, pero la oposición de los propietarios colindantes acabó frustrando el proyecto.

«Hubo resoluciones en la época de Nazario Pin contrarias al funcionamiento de las antenas, pero nunca se cumplieron, igual que la modificación de la ordenanza que prometía el BNG», sostiene Ramón Rodríguez, secretario de la asociación de A Florida, que tiene previsto convocar una reunión de vecinos para que el anuncio de desmantelamiento de la antena de la calle Valle Inclán no caiga, como la normativa del 2002, en saco roto.

En el sur de la provincia de Lugo, los Ayuntamientos de Quiroga y Chantada tienen aprobadas ordenanzas municipales que regulan la instalación de las antenas de telefonía.