Las intensas lluvias de los últimos días, unidas al temporal, ocasionaron varios desprendimientos de piedras y arrastraron tierra en las zonas de taludes del corredor.
En algunos casos llegaron a desplazar alguna roca de un tamaño considerable que obligó a los responsables de mantenimiento a cortar parte de un carril para solucionar la incidencia.
En otro orden de cosas, todavía continúan los trabajos de señalización. Una brigada de operarios está colocando los carteles que todavía faltan, al mismo tiempo que también están ultimando la colocación de los últimos quitamiedos. La finalización de estos trabajos está prevista en un plazo aproximado de un mes.
Los usuarios de esta infraestructura se han quejado en numerosas ocasiones de los errores que podían cometer los conductores que no conozcan la zona ante la carencia de señales o la deficiente colocación de alguna.