Las herramientas que utilizaba Baldomero Quiroga en la fragua y en la carpintería fueron construidas por él mismo en su mayor parte. Una de las utensilios más destacables era el torno, que servía también para elaborar para piezas de gaita, algo que este carpintero sólo realizadaba previo encargo.
La de Baldomero Quiroga no era la única fragua que funcionaba en Parada de Monte. En la localidad también existieron antaño las de Martizo, Parolas, Gallego, Petada, Touzón y Gerardo. En la fragua de Gerardo, el pesado y aparatoso barquín o fuelle dio paso al práctico ventilador mecánico accionado a mano a mediante una manivela, fue una de las mejoras más notables que sufrió su fragua. También fabricaba clavos y todo tipo de herramientas para casa o bien por encargo para los vecinos. «Nunca un clavo comprei», afirma este antiguo artesano.
El carbón empleado en las fraguas de Parada de Montes, como el de muchos otros talleres de la montaña lucense, procedía de las cozas o raíces de uz. Cada ferreiro elaboraba su propio carbón. Para ello, los artesanos se desplazaba a los lugares de A Folgueiriña y Forgas, en las proximidades de la aldea, donde conseguían y preparaban el combustible.