La página web del consejo regulador se hace eco de los elogios de críticos y sumilleres de Estados Unidos
07 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La escenografía debía ser perfecta. No interesaba una bodega con el acero inoxidable imponiendo su frialdad. El marco para la cata con la que se buscaba llegar a un acuerdo comercial con un distribuidor estadounidense iba a ser el catamarán del Sil. Como se esperaba, la estrategia funcionó a la perfección. Pero hubo un pequeño detalle que se salió del guión. Más que los afamados tintos del Sil, lo que sorprendió al importador fue un blanco de godello.
La anécdota le sucedió a un bodeguero de Amandi que comenzó a comercializar sus vinos en Estados Unidos a rebufo de las puntuaciones de Robert Parker a dos marcas de la zona. Pero el interés por los blancos de Ribeira Sacra viene de lejos. Cuando José Serrano formó al primer panel de cata de esta denominación de origen, hace más de un década, más que por los mencías quedó deslumbrado por la personalidad de un vino de treixadura elaborado en Chantada.
Más recientemente, fue el influyente crítico José Peñín el que expresó su sopresa por la calidad de algunos blancos del 2007. Ahora es el estadounidense Garry Dawes -experto en gastronomía española y embajador del vino gallego en su país- el que se posiciona en este entido un artículo sobre vinos de terruño que recoge el consejo regulador de Ribeira Sacra en su página web.
Nivel internacional
Dawes destaca que los blancos de las denominaciones de origen gallegas están al nivel «del Valle del Loira, Alsacia, e incluso Borgoña», por citar tres comarcas francesas de proyección internacional. «En la actualidad la mayoría de los compradores americanos de vino son conscientes de la calidad de los albariños de Rías Baixas, hasta el punto de que Estados Unidos se ha convertido en su mercado de exportación más grande», destaca.
El problema radica, según detalla en su artículo, en que otras zonas como Ribeira Sacra no tienen todavía la proyección de Rías Baixas pese al «increíble potencial» del godello elaborado sobre suelos pizarrosos.
Opinión cualificada
Dawes reproduce una cita esclarecedora de Roger Kubler, sumiller y gerente de los restaurantes neoyorquinos Suba y Boqueria: «Valdeorras, Monterrei, Ribeiro y Ribeira Sacra no tienen aún el reconocimiento o la identidad de la que goza Rías Baixas, por lo que los clientes tienen que ser llevados a esos vinos. Ribeira Sacra, por ejemplo, es una de las regiones más emocionantes que acaba de salir a la luz. [...] Ésta puede ser la próxima gran región vitícola del mundo».
«Los disttribuidores de Estados Unidos y Japón comienzan a conocer la existencia de Ribeira Sacra y esto supone una enorme oportunidad», corrobora el enólogo Raúl Pérez, artifice de los tintos gallegos encumbrados por The Wine Advocate en su última cata de vinos españoles. Que los bodegueros sepan aprovechar el viento favorable para la viticultura heroica es otro cantar.