La asociación vecinal Ánxel Fole, de A Piringalla, denuncia la «nula presencia policial» en el barrio
LEMOS
Después del suceso registrado días atrás, cuando Policía Nacional y Guardia Civil procedieron a la identificación de varios jóvenes que conducían de forma temeraria por la zona, la directiva de la asociación de vecinos Ánxel Fole, de A Piringalla, denuncia que «la presencia policial es nula» en el barrio.
El presidente del colectivo, Manuel Pardo Fernández, sostiene en un comunicado que los vecinos llevan años «solicitando del responsable de Tráfico del Concello, el señor Rábade, la instalación de bandas rugosas en varias calles, sobre todo en Fontes y Angelo Colocci». Según sostiene, en esas vías se alcanzan velocidades altas, «garantizando los trompos y conducciones temerarias, poniendo en peligro a los viandantes de esta zona, sobre todo niños que juegan en el parque, abuelos y padres que los acompañan».
Pardo añade que en enero otro dirigente vecinal denunció que los derrapes y las motos haciendo caballitos «son constantes», y reclamó ya una mayor presencia policial. De la «que ahora carecemos», afirmó.
Trapicheo de droga
La asociación Ánxel Fole asegura que desde el curso escolar pasado «no se ve policía local en la zona» y que antes se controlaba la entrada y salida de los colegios. En este ámbito resalta que en el barrio existen colegios de primaria, ESO y Formación Profesional en los que a diario entran y salen más de 1.500 chavales.
Manuel Pardo asegura que se producen pintadas en locales y fachadas de edificios, algunas amenazantes, que ya fueron denunciadas. Indica que en ocasiones «se trapichea con drogas» en el entorno de los institutos. Una situación de la que, al parecer, los directores de los centros han informado al Concello «sin recibir contestación».
Pardo alaba la labor «en este caso perfecta» de Policía Nacional y Guardia Civil en la realización de controles de alcoholemia y la identificación de los jóvenes que hacían trompos, pero se pregunta dónde estaba la Policía Local, «responsable de la seguridad viaria en la ciudad». Indica que si tras la revisión los etilómetros de la Policía Local no tienen aún el certificado de validez, no les «quedaría más remedio que solicitar la dimisión» del concejal de Protección á comunidade.