Una situación más que embarazosa

LEMOS

Una joven recibió por error una carta de una mutua anunciándole que estaba en estado; los resultados eran de una mujer de A Coruña que se llama igual que ella

23 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Rosa López Martínez recibió a mediados de esta semana dos sobres a su nombre en el centro de trabajo al que estuvo asignada hasta el día anterior al que le llegaran las cartas, en que acabó el contrato. Cuando fue a recogerlas comprobó que eran de una mutua y de una clínica de A Coruña y las abrió sin pararse a pensar por qué le enviaban un sobre en cuyo exterior destacaba la palabra: confidencial. La noticia que le comunicaban no se la esperaba ni remotamente: le confirmaban un embarazo de 16 semanas.

Tras la sorpresa y el susto inicial de una noticia que consideró imposible, Rosa se repuso y siguió mirando más datos, hasta que se dio cuenta de que se habían equivocado de persona y le habían enviado los resultados de otra Rosa López Martínez, de A Coruña y con quien tiene una diferencia de edad de dos años.

La futura madre trabajaba en Presidencia y los resultados eran los del reconocimiento anual, que Rosa, la de Lugo, que trabajó para Vicepresidencia, también había solicitado a la Xunta que le realizaran, pero que aún no le comunicaron las citas. Inicialmente, al ver los sobres pensó que se trataba de un aviso para que acudiera a los controles.

La joven llamó inmediatamente al teléfono que figuraba en uno de los sobres y le comentó a su interlocutora que había recibido unos resultados que no eran los suyos sino los de otra persona que se llamaba igual que ella.

Horas más tarde recibía otra llamada de la clínica en la que le pedían que introdujera toda la documentación en un sobre, que por favor no la doblara y que la enviara a una dirección de Culleredo, en A Coruña por el mismo canal, es decir, correo convencional.

Otros problemas

A Rosa López Martínez no le importaría conocer a su tocaya de nombre y de dos apellidos ni a la niña o niño de ese embarazo de 16 semanas que por error le adjudicaron. Esta joven ya tuvo en otra ocasión problemas con un contrato de trabajo de otra persona que se llama igual que ella y que bien podría ser la futura madre. El error no le causó ninguna gracia a Rosa Martínez, su madre, sino más bien indignación. No hace más que preguntarse lo que habría ocurrido si en lugar de figurar un embarazo apareciera una enfermedad grave, como por ejemplo un cáncer y el miedo en el cuerpo que le hubiera metido la noticia, hasta que pudieran comprobar que se trataba de una equivocación.

También cuestiona la confidencialidad de este tipo de pruebas y cree que deberían de efectuar un mayor número de comprobaciones cómo cotejar los datos del carné de identidad y controlar con mayor rigor los envíos. Se pregunta qué pensará la otra Rosa López Martínez cuando se entere de lo que ha ocurrido y de que los resultados de sus controles médicos fueron remitidos a otra persona con el mismo nombre.

Un ingreso de 3.000 euros

Rosa Martínez también vivió personalmente una situación parecida en la Xunta. Hace algún tiempo le ingresaron en una cuenta bancaria a su nombre 3.000 euros, que le correspondían a otra Rosa Martínez por haber realizado unos trabajos para la administración.

Recuerda que en aquella ocasión tuvo que recorrer varias consellerías para conseguir deshacer el entuerto, que además le causó más de un problema con Hacienda y, sobre todo, muchas horas perdidas para solucionarlo.