Dos ancianos de Cervantes llevan mes y medio con el teléfono averiado

Benigno Lázare

LEMOS

Tras reiteradas e infructuosas llamadas a la compañía, Telefónica anunció ayer que el viejo TRAC será sustituido hoy por un moderno teléfono vía satélite

15 oct 2008 . Actualizado a las 12:10 h.

Una familia del municipio de Cervantes lleva más de un mes y medio con el teléfono averiado. El servicio le resulta imprescindible dado que se trata de un matrimonio de edad avanzada que lo emplea casi a diario para solicitar todo tipo de provisiones y, sobre todo, para estar en contacto con su hijo y con los servicios médicos, ya que el marido tiene importantes problemas de salud. Por su parte, Telefónica confirmó ayer mismo que hoy quedaría resuelto el problema porque el viejo aparato, un TRAC analógico, será sustituido por uno digital vía satélite.

Manuel y Amparo tienen uno de los tres teléfonos existentes en el lugar de Noudelo, perteneciente a la parroquia cervantina de Donís, todos instalados con la misma tecnología. Se lo colocaron hace unos 16 o 18 años, según señala su hijo, Manuel González. En todo este tiempo funcionó bastante bien, con alguna que otra avería, aunque hace varios años, una lo mantuvo 15 días inoperativo, hasta que se lo fueron a reparar.

El pasado 27 de agosto se estropeó de nuevo. Avisaron a Telefónica y al cabo de unos días fue un técnico de mantenimiento y les dijo que no lo podía arreglar, anunciándoles que ese sistema estaba siendo sustituido y que probablemente se lo cambiarían. Desde entonces Manuel, el hijo, llamó casi a diario en vista de que no se podía poner en contacto con sus padres, porque vive en Lugo y solo acude a Cervantes los fines de semana o algún otro día por un motivo justificado.

El padre, Manuel González Arias, tiene 84 años y está a tratamiento médico porque padece demencia senil; su mujer, Amparo, ya cumplió 80 y es la encargada de atender al marido cuando atraviesa algún episodio en su enfermedad. Para no molestar tantas veces a la vecina más próxima, que les dejó llamar por teléfono durante todo este tiempo, hace pocos días acudieron a la médica de cabecera a San Román sin pedir cita y, aunque fueron atendidos, no se libraron de la advertencia de que solicitasen vez previamente. Tampoco pueden llamar al panadero, que les lleva otros víveres.