La celebración es todos los años igual. La Guardia Civil conmemora cada 12 de octubre el día de su patrona con un programa que se repite casi al milímetro en todos los cuarteles de este cuerpo policial. El esquema incluye misa para empezar y comida para concluir. A fuerza de repetir la fórmula, hay municipios en los que la comilona del Pilar se ha convertido en una auténtica tradición popular. En nuestra zona tenemos varios casos, pero el de Pantón es el más logrado. La fiesta que se organiza en este cuartel es casi todos los años la más concurrida, incluso por delante de la que se hace en Monforte o Chantada. Este domingo en Ferreira no faltó nadie a la invitación firmada por el sargento Emilio Moreiro . Allí estuvieron el alcalde, José Luis Álvarez y su predecesor José Manuel Ledo , pero también concejales y otros representantes del PSOE, el BNG y diferentes entidades, como el director del colegio local, Mario Lois Pérez . Estuvieron ellos y otras 300 personas.
También hay siempre mucha gente en la celebración del Pilar en Monforte, un acuartelamiento que estrena jefe. El capitán Luis Gómez Freire lleva ya cerca de un año al frente del cuartel monfortino y ayer estuvo acompañado por el teniente coronel José Herrera García Lora . También estaban los sargentos Antonio Cortiñas y Juan José López . Y unos cuantos políticos, como Raquel Arias , Dámaso López , Manuel López Eiriz , todos ellos del PP, o Adoración Fernández , del PSOE. Por el Ayuntamiento, acudió el concejal de Seguridade, Xosé Lois Losada . Ya no está en la primera línea política, pero Julio Padilla no quiso perderse la fiesta. También estuvieron presentes el jefe de la Policía Local, Tomás Fernández , y el de la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía, Juan Francisco Mariñas .
En Chantada tampoco dejan pasar un día del Pilar sin su fiesta. El cuartel que dirige el brigada José Manuel Vázquez lo celebró con pulpo, jamón y vino, de Chantada, por supuesto. Por el cuartel se pasaron, entre otros, el alcalde, Manuel Anxo Taboada , y el concejal del PP Manuel Varela . Por la noche, la fiesta iba siguió en el bajo del cuartel, pero ya con un carácter más íntimo, para guardias y familia.
El de Seoane do Courel es un cuartel pequeño, pero no por eso deja de celebrar el 12 de octubre. Tras una misa oficiada por el párroco Manuel Val , los guardias y alrededor de un centenar de personas más, entre familiares suyos y vecinos, se fueron a tomar unos pinchos al cuartel. Igual que en Chantada, aquí los guardias se encargaron de todo. Hasta de camareros les tocó hacer.