En los hospitales lucenses ya no solo curan

X.C.

GUNTÍN

En los hospitales lucenses ya a no solo curan. También «limpian» las carteras. Es un problema que viene arrastrándose desde hace meses y que fue en aumento en los últimos meses, a tenor de las quejas presentadas por los afectados. Pacientes ingresados en Calde aseguraron que sospechan de fueron personas vestidas con bata blanca las que les robaron.

Una de las afectadas por un hurto, llevado a cabo por alguien con mandilón blanco, fue una vecina de Sarria que pasó por Calde. Le desapareció un bolso marrón que, en su interior, contenía llaves, documentación diversa y 30 euros en metálico. Al acompañante de otro enfermo, que estaba en la misma habitación, también le robaron.

Uno de los pacientes observó como una persona de bata blanca entró, al menos en dos ocasiones, y revolvió en los armarios. Posteriormente, las personas afectadas comprobaron la salida de emergencia, situada en las proximidades, pero ya no vieron a nadie. Tampoco se percataron de lo sucedido unas enfermeras que estaban en la zona.

La otra persona que fue víctima del robo por parte del ladrón de la bata blanca se encontraba en la misma habitación que la mujer anterior. Fue una vecina de Lugo que tuvo ingresado a su suegro. A ella le hurtaron el bolso que tenía con 70 euros, un teléfono móvil, llaves y otros efectos personales.

También en el Xeral

Los robos no solo ocurren en Calde. Las habitaciones del Xeral también son peligrosas si no se adoptan las medidas de seguridad oportunas. Estas consisten en no dejar carteras ni bolsos, ni en los armarios, ni tampoco en las mesillas. A una vecina de Lugo le llevaron de uno de los armarios del materno infantil una mochila en la que tenía una consola y una treintena de juegos.

Hay constancia de que durante los meses de verano se produjeron alrededor de una docena de hurtos. Además del reseñado anteriormente, se tuvo conocimiento del que fue víctima una vecina de Guntín que cuidaba a su abuelo. Salieron juntos a dar un paseo por el pasillo y, al volver, el bolso había sido abierto. Le faltaba una cartera, documentación, cartillas bancarias, llaves y 30 euros en efectivo.

También le desapareció el bolso a una mujer que se encontraba ingresada en la tercera planta. En el mismo tenía dos carteras, 15 euros en efectivo y diversa documentación.

A los ladrones parece servirles todo porque a un hombre, domiciliado en Lugo, le llevaron la tarjeta de un tacógrafo digital y un permiso de conducir que tenía en una cartera.

Pero no solo se producen robos en los hospitales. Las residencias de la tercera edad también registran casos. A un residente en la de A Milagrosa le desaparecieron diversos efectos personales que tenía guardados en un armario. Al parecer, es la segunda vez que le faltaron objetos personales.

La policía informó en su momento de que era necesario prestar la máxima atención a las pertenencias en este tipo de establecimientos públicos. No pueden dejarse ni en los armarios, ni en las mesillas cuando se abandonan las habitaciones.

Los investigadores descubrieron que había personas perfectamente organizadas, que se dedicaban a recorrer no solo los hospitales de la provincia, sino también los de otros puntos de Galicia. El hecho de que exista esta movilidad hace dificultosa la detención de estos ladrones.

El personal sanitario también está preocupado. «Somos los primeros en recibir las quejas de los pacientes y no podemos hacer nada. Lo que quizás no sepan es que nosotros, en ocasiones, también somos víctimas de estos hurtos en los vestuarios», expresó una empleada del Xeral. Esta manifestó que los enfermos no precisan llevar dinero al hospital porque no lo necesitan. «Aquí todas las necesidades están, por suerte, muy cubiertas», apuntó.