21 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
El anterior Leader acabó como el rosario de la aurora: con un balance cuestionable y una directiva inhabilitada por la Xunta. Pero el que se avecina, por lo que parece, va camino de hacerlo bueno. Ni siquiera echó a andar y ya está el lío montado. El interés general, como suele suceder, es lo de menos. La pugna está en posicionarse para cortar la tarta.