Chantada no firmará por ahora el acuerdo del canon con la Diputación

C.??C.

LEMOS

PSOE y BNG escenificaron en el pleno de esta semana su primer desacuerdo frontal desde que gobiernan Chantada en coalición. Y no ocurrió en un asunto menor, sino en el debate sobre el convenio Ayuntamiento-Diputación para saldar la deuda del canon. El alcalde, el socialista Manuel Anxo Taboada, se vio obligado a retirar del orden del día la propuesta de convenio pactada con el organismo provincial. Lo hizo una vez que Alfonso Piñeiro, el teniente de alcalde, del Bloque, advirtiese que ellos no iban a votar a favor de ningún acuerdo que no garantizase al Ayuntamiento la capacidad de elegir las obras que se pagarán con los casi 5 millones de euros de esta ya histórica deuda. Con la negativa del Partido Popular segura, los cuatro concejales del PSOE tenían la votación perdida.

De nada valieron las apelaciones de Manuel Anxo Taboada a cerrar de una vez este contencioso que por veces pareció interminable. El alcalde insistió en que el acuerdo es beneficioso para Chantada, porque permitirá que por fin se invierta este dinero en el municipio y reiteró su convencimiento de que entre el Ayuntamiento y la Diputación no va a haber ninguna discrepancia sobre la elaboración del programa de obras a tres años (2008-2010) que servirá para zanjar más de quince años de conflicto entre estas dos instituciones. «¿Non teñen presa por cobrar? Se non queren que veñan os cartos, suspendemos a votación, pero vánllelo ter que explicar aos veciños», espetó el alcalde a los representantes del BNG y el PP.

Los flecos pendientes

Porque en este asunto, nacionalistas y populares comparten criterio. Cuando el pasado 18 de febrero el presidente de la Diputación, José Ramón Gómez Besteiro, acudió a Belesar a presentar su propuesta de acuerdo, los representantes del Bloque aplaudieron, pero después advirtieron que había algunos flecos que pulir. Ayer volvieron a decirlo. «Logo de tantos anos, o pobo de Chantada merece un acordo bon», dijo Alfonso Piñeiro. El teniente de alcalde y portavoz del BNG se esforzó en dejar claro que el convenio en conjunto es positivo y que aquellos «flecos» que ahora le impiden firmar son salvables si se le da tiempo a hablarlo directamente con el presidente de la Diputación.

De hecho, dijo, la misma tarde del jueves había mantenido una conversación telefónica con él y quedaron en verse en cuanto Besteiro se recupere del achaque que le obliga a guardar cama estos días. Piñeiro no llegó a decirlo expresamente en el pleno, pero lo que espera es una aceptación formal de que las obras las decidirá el Ayuntamiento, y no la Diputación, como recoge la versión del convenio que iba a ser votada en este pleno.

En ese empeño están de acuerdo también los concejales del PP. En su nombre, el ex alcalde Manuel Varela, recordó que el pleno de la corporación votó en su momento una declaración que exigía capacidad de decisión para el Ayuntamiento en el reparto de los fondos del canon. El escenario era propicio para que se tomase la revancha de todas las críticas que la entonces oposición le dirigió por su supuesta falta de disposición a enfrentarse a su ex jefe de filas Francisco Cacharro, que hacía de la negativa a pagar el canon una de sus banderas al frente de la Diputación. Y Varela no se privó de darse ese gusto: «Vostede -dijo, dirigiéndose a Manuel Anxo Taboada- fixo no seu momento unha gran defensa do canon de enerxía, pois agora sígaa facendo, aínda que se teña que enfrentar a xente do seu partido como me enfrentei eu».

«Santas pascuas»

A juicio del PP local, las resistencias de la Diputación a poner por escrito que respetará la lista de obras que prefiera el Ayuntamiento retrotrae a tiempos que parecían superados. «É como se a Deputación seguise gobernada por Cacharro Pardo, que [os seus gobernantes] queren facer os que lles dea a gana e santas pascuas», dijo Manuel Varela en una crítica sorprendentemente explícita al anterior presidente provincial.