La corporación dejó patente ayer en un pleno su oposición al nuevo proyecto del embalse en el río Navia
Erradicar definitivamente la amenaza de la construcción de un nuevo gran embalse en el río Navia es el objetivo del Concello de A Fonsagrada, que ayer dejó patente su oposición al proyecto en el transcurso de un pleno en el que celebró a última hora de la tarde. Los miembros de la corporación acordaron por unanimidad dirigirse al Gobierno central para que solucione definitivamente el problema, evitando que de forma cíclica sea presentado un nuevo proyecto por la empresa que tienen una concesión desde hace 56 años.
Durante la sesión, el alcalde, Argelio Fernández; el teniente de alcalde Óscar López, y los portavoces del PP, Tobías Martínez; del BNG, María Xosefa Ortiz, y de Tega, Xulio Fernández, se pronunciaron en contra de una nueva presa. Coincidieron en que causará muchos perjuicios y va en contra de la filosofía de potenciar el turismo medioambiental y la protección de los espacios naturales.
Con una decena de personas como público, los representantes de los grupos repasaron la historia de proceso desde la concesión para el Gran Suarna, en 1951, aunque ya con antelación hubo otra de finales de los años 20.
Según quedó de manifiesto, aunque el nuevo proyecto no afecta directamente a ningún pueblo habitado en el municipio, sí quedarán bajo el agua importantes elementos. Resultará afectada parte de la denominada Carretera da República, que va paralela a la cola del embalse de Salime. También desaparecería A Ferrería, lugar en el que se conserva bien la estructura de una antigua fundición que dejó de funcionar hace un siglo y en el que ahora hay una fiesta anual de pescadores. Naraxa, de Vilabol de Suarna, quedaría incomunicada al inundar el agua parte de la carretera de acceso, sin que haya constancia de un proyecto de puente lo que, en el mejor de los casos obligaría a buscar una ruta alternativa más larga. Sin embargo, hay experiencias similares que acabaron con un completo aislamiento, como el que afectó a parte de Negueira de Muñiz.
Repetición del proceso
Tras la primera concesión, de principios de la década de los 50 del siglo anterior, para construir el Gran Suarna, la presión popular paralizó un proyecto que entre otros núcleos dejaba la capital de Navia de Suarna bajo las aguas. Desde entonces fueron presentados sucesivos proyectos y el último data de los años 90, que fue tramitado sin estudio de impacto ambiental. Durante el proceso cambió la normativa medioambiental y esta carencia dio pie para que entidades públicas y privadas recurriesen, entablándose un pleito que llegó al Tribunal Supremo, que obligó a la empresa Saltos del Navia a comenzar de nuevo los trámites partiendo de su estado en los años 90.
Los alcaldes de los dos municipios afectados del lado de Galicia, el de A Fonsagrada y el de Navia de Suarna, consideran necesaria una solución definitiva para que la parte nororiental de la provincia, de gran valor natural, se vea libre de una vez por todas de esa carga que arrastran desde hace más de seis décadas y que en el caso de la villa naviega, durante muchos años coartó su por entonces todavía posible crecimiento.
Si se llega a construir, el Salto de Suarna tendrá una capacidad de almacenamiento de 123,61 hectómetros cúbicos de agua, con una superficie de 10,65 kilómetros cuadrados de cuenca aprovechada, una cota máxima del embalse de 289 y la altura máxima de la presa desde la cimentación es de 96,56 metros. El proyecto contempla una central con cuatro grupos que suman una potencia eléctrica de 149,9 megavatios.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios