El octogenario no denunció los hechos hasta varios días más tarde porque estuvo inconsciente y encamado por los golpes
25 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Francisco F.F., un octogenario que reside en el lugar de Balaxad, en la parroquia de Quinta, Becerreá, volvió a nacer en la madrugada del pasado día 11, en que fue apaleado por dos jóvenes de 20 y 21 años de edad, que entraron en su vivienda en busca de su dinero. Uno de ellos le propinó un golpe en la cabeza que lo dejó inconsciente. Los gritos de su mujer al verlo en el suelo ensangrentado, pidiendo auxilio a los vecinos obligaron a R.C.T., de 20 años y a J.C.C., de 21 a marcharse precipitadamente del lugar. Tomaron precauciones antes de irse, desconectando el teléfono fijo de la vivienda.
El anciano no acudió a denunciar los hechos al cuartel de la Guardia Civil hasta varios días después porque las lesiones que recibió lo mantuvieron postrado en una cama. Uno de los dos jóvenes, que fueron detenidos en la estación de autobuses de Lugo trece días después, le propinó varios golpes con un garrote de metro y medio de largo por quince centímetros de grosor.
Los dos detenidos, que suelen frecuentar la estación de autobuses, se desplazaron en el vehículo de uno de ellos a Balaxad. Entraron en la vivienda forzando una ventana, a la que le rompieron el cristal. Registraron la casa y como no encontraron dinero dentro se sentaron pacientemente a esperar a que llegaran los ancianos.
Los dos octogenerios, moradores de la casa de do Celeiro, una de las tres del núcleo de población, de las que sólo dos están habitadas, llegaron sobre las once de la noche y se encontraron a los jóvenes en la puerta de la casa. Con la disculpa de que querían comprar un cabrito, obtuvieron la confianza de los ancianos para acceder al interior.
Secuestrados en la cocina
Una vez dentro, secuestraron al matrimonio en la cocina de su propia vivienda y le exigieron que les entregara dinero. Uno de ellos los amenazaba con el garrote, en tanto que el otro registraba nuevamente la casa.
Como Francisco F.F. le dijo que no guardaba ningún dinero en la vivienda le propinaron un golpe en la cabeza con tal fuerza que lo dejaron inconsciente en el suelo. Fue atendido en el centro de salud de Becerreá.
Una vecina de Balaxad comentó que ni ella ni su marido escucharon ruido alguno, pese a la proximidad entre las casas. No se enteraron hasta el día siguiente de lo que había ocurrido. Según dijo, los gritos de la anciana iban dirigidos hacia la otra casa del pueblo.
Otro vecino de la aldea vio, ya de noche, a un hombre sentado en las proximidades de un castaño, cuando se dirigía a vigilar el ganado. No pudo distinguir bien si era joven o mayor porque oscuro.
El miedo a este tipo de ataques cundió entre los vecinos de los lugares próximos, al conocer la noticia de lo ocurrido en la casa do Celeiro. Desde entonces se cuidan de cerrar las puertas y ventanas, algo a lo que no le daban excesiva importancia hasta entonces por la tranquilidad de esta zona. Pese a cerrar bien, no las tienen todas consigo ya que en la vivienda de Balaxad entraron primero a robar, fracturando el cristal y forzando la ventana. El secuestro del matrimonio fue posterior, al comprobar que no guardaban dinero en casa.
Una de las incógnitas de este caso está en las razones que llevaron a estos dos jóvenes a esta aldea de Cervantes.