Cristina Sáez tiene 31 años y lleva diez trabajando en la peluquería y salón de belleza Glamour, situado en la avenida de Galicia, en Monforte. Es socia de este establecimiento junto a otras dos mujeres y en los últimos años ha notado grandes cambios en las demandas y en el perfil de los clientes.
-¿Cuáles han sido los principales cambios que ha notado en su negocio?
-La principal novedad es que los hombres, de todas las edades, se han convertido en clientes habituales. Cada vez hay más chicos que se depilan y compran cosméticos a menudo.
-¿Qué es lo que más piden?
-Sobre todo hacerse ceras en las piernas, pecho y espalda, ir al solario, limpieza de cutis, pedicuras y manicuras. La mayoría tiene un gran interés en cuidarse las manos.
-¿Y en peluquería?
-Los hombres suelen venir una vez al mes a hacerse el corte o retocar. Pero también piden que se les cubran las canas con mechas o poner extensiones, ya que ahora hay más hombres con el pelo largo.
-¿Cree entonces que los cánones estéticos han cambiado?
-Sí, porque ahora ya no vienen sólo deportistas, sino que se ha convertido en una moda. La mayoría de hombres y mujeres ven más estético a un chico que cuida su aspecto y se depila. Además, se ha perdido ese miedo o vergüenza y no tienen problema en que sea una mujer quien los atienda.