El presidente del colectivo de afectados de Marín asegura que la modificación de la Ley de Costas es lo que siempre han pedido
03 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Los afectados por el conflicto de los núcleos de litoral, las construcciones tradicionales que salpican la práctica totalidad de la costa gallega y que la Ley de Costas de 1998 dejó en un limbo legal, empiezan a ver la luz. El anuncio del ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, en su comparecencia en el Congreso, sobre la intención del Gobierno de garantizar la seguridad jurídica a los núcleos costeros, fue acogido ayer por las distintas plataformas puestas en marcha en Galicia con satisfacción, pero también con prudencia.
El presidente del colectivo de afectados de Marín, donde tienen cerca de un centenar de expedientes abiertos, muchos con multas coercitivas que actualmente están paralizadas por la Xunta, señaló que la modificación de la Ley de Costas «es lo que siempre hemos pedido, si va en la línea de preservar la costa y su valor paisajístico», señaló Enrique Méndez. Las reivindicaciones de esta plataforma, una de las pioneras en Galicia, pasan sobre todo por la búsqueda de una solución definitiva y global para el conjunto de los núcleos afectados.
Por su parte, el vicepresidente de la plataforma Salvemos Vilaboa, donde sí están afectados de lleno por los deslindes de Costas, se mostró optimista. «No me gusta hacer política -dijo Diego Canosa-, pero durante la campaña el PP se comprometió a buscar una solución y no pensamos que, con la que está cayendo, se pusieran a ello tan pronto». La empresa Ence evitó hacer valoraciones y se limitó a señalar que cumplen todos los índices de referencia medioambiental.