Uno de los edificios, sin viviendas, quedó en ruinas a causa de las llamas
03 ene 2012 . Actualizado a las 01:59 h.Son dos viejos edificios contiguos y en los dos hubo incendios en la noche del domingo al lunes, pero los bomberos lucenses no tienen constancia de que los fuegos estén relacionados. El bajo de la casa número 43 de la Rúa Nova de Lugo y las dos plantas del 45 fueron pasto de las llamas. En ambos funcionaban dos locales como pubs. El edificio del 45 ha quedado prácticamente en ruinas. La policía científica investiga estos dos incendios registrados en la capital lucense solo unos días después de que el fuego causase daños estructurales en otro inmueble de la avenida de A Coruña, que sigue desalojado.
Alrededor de las cuatro de la madrugada de ayer se declaró un incendio en el bajo del número 43 de la Rúa Nova, una vieja edificación de planta baja -que albergaba el pub La Noche- y tres pisos. De acuerdo con las primeras estimaciones de los bomberos, bajo la dirección de su responsable técnico, el sargento José Cedrón, el fuego pudo iniciarse en un cuadro eléctrico. Según parece, está situado en la pared medianera con la casa del número 45. Al haber una placa entre el bajo y el primer piso, la estructura resistió el fuego y los daños causados por las llamas quedaron limitados al local de hostelería.
Sobre las seis de la mañana, el fuego quedó extinguido. Policías locales y bomberos comprobaron junto con el titular del pub contiguo, El Gandul, que el incendio no hubiese afectado también a este inmueble, el 45. En ese momento únicamente apreciaron que había algún humo en el interior, pero no detectaron problema alguno.
Llamada tras la inspección
Sin embargo, poco después los bomberos fueron avisados de que había un fuego en la casa. Una llamada telefónica alertó a la Policía Local, que hizo la correspondiente comprobación y avisó a los bomberos. En este caso se trata de un edificio con bajo y planta alta con bajo cubierta, separados solo por el suelo de madera del piso. Las llamas se extendieron con rapidez. El tejado se desplomó en su mayor parte, así como una porción del suelo de madera de la planta alta. Finalmente, tras varias horas de trabajo, los bomberos sofocaron el incendio y durante el resto de la jornada hubo un retén de vigilancia en la calle.
Antes ya habían sido desalojadas tres familias. Dos de ellas, residen en el número 41, un inmueble que, aunque no se vio afectado por el fuego, sí se llenó de humo. Según el Ayuntamiento lucense, una vez extinguido el incendio en las casas inmediatas y ventiladas las estancias, ambas familias pudieron volver a sus pisos. La tercera familia evacuada a consecuencia de las llamas, un matrimonio con dos hijos, reside en la última planta de la casa 43, a la que pudieron regresar ayer mismo. El Concello indicó en la tarde de ayer, a través de su servicio de prensa, que «los bomberos no tienen pruebas que relacionen un incendio con el otro».