La Aemet prevé en Galicia un invierno menos lluvioso de lo que es habitual

susana basterrechea REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

La comunidad gallega cierra su tercer año más cálido de los últimos cincuenta

21 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Aunque Galicia empezó meteorológicamente bien el 2011 -con los valores esperados de lluvia y temperatura-, en primavera empezó a salirse del patrón de la normalidad. En abril se batieron récords de calor y comenzó una pertinaz sequía (solo se recogieron 274 litros por metro cuadrado de marzo a septiembre, la mitad de lo habitual, el peor registro desde 1960), que se prolongó hasta casi la última semana de octubre. «Desde entonces, aunque los valores de precipitación se han situado algo por debajo de lo normal, se ha paliado el déficit de lluvia que arrastrábamos desde primavera», dijo ayer Francisco Infante, director de la delegación en Galicia de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en la presentación del balance anual.

La amenaza de falta de lluvia, sin embargo, vuelve a planear sobre la comunidad, que entre enero y el pasado mes de noviembre solo recibió el 80 % del aporte de agua habitual. Según avanzó Infante, la predicción estacional apunta a que las temperaturas previstas para el primer trimestre del 2012 «tendrán un comportamiento normal», pero en el caso de las precipitaciones en invierno «se aprecia una tendencia a quedar por debajo de lo normal en la mitad occidental de la Península», lo que incluye, añadió, a Galicia. «Claro que, pese a que este tipo de pronóstico es cada vez mejor, no tiene aún suficiente fiabilidad como los que hacemos a 2 o 3 días», matizó.

Entre 1,5 y 2 grados más

El 2011 se despide como un año muy cálido en Galicia. Los datos recogidos por la Aemet indican que la temperatura media estuvo entre 1,5 y 2 grados por encima de lo normal, lo que lo convierte en el tercer año más caluroso de los últimos cincuenta, solo superado por 1997 y el 2006. El otoño que acaba hoy -el invierno empieza oficialmente mañana a las 6.30 horas- también registró una temperatura media 1,5 grados superior al valor climático y ya está entre los tres más cálidos desde 1950.

¿Se puede hablar entonces de tendencia consolidada al aumento de temperatura y al descenso de precipitaciones? «No, sí es cierto que con el calentamiento global la tendencia es que los años sean cada vez más cálidos, pero eso no quiere decir que el próximo no vaya a ser frío», afirma Infante.