La demanda se duplica, aunque en algunos casos llega a triplicarse. Algunos comedores tienen que organizar varios turnos.
16 dic 2011 . Actualizado a las 14:45 h.La asistencia alimentaria está llegando al límite de su capacidad en plena crisis y parece que aún no ha tocado fondo. Las cifras de las entidades que atienden a las personas sin recursos para alimentarse hablan de una evolución dramática en los últimos tres años, llegando a duplicarse -en algunos casos se triplica- el número de menús de las cocinas económicas o el volumen de alimentos que reparten distintos colectivos.
Así, en A Coruña, el tesorero de la Cocina Económica, Emilio Suárez, dice que en los últimos cinco años la demanda se ha triplicado: «Hemos pasado de dar 45 a 160 desayunos y de 120 a 200 comidas diarias. También damos 400 raciones de alimentos al día para llevar a casa. Y la cosa va a ir a peor», explica. Una percepción que la entidad Padre Rubinos comparte: «Hay un 25 % más de personas que acuden al comedor», comenta sor Clara, directora del servicio de comedor. En Cáritas admiten que no pueden atender todas las solicitudes.
Turnos para comer
El aumento es tal que muchos comedores tienen que organizar turnos para atender la demanda creciente. El comedor de San Francisco, en Vigo, atiende hasta 200 personas al día, pero solo tiene capacidad para 80. «Se van haciendo turnos para que nadie se quede sin comida», señala la directora del comedor, sor Milagros de la Fuente. En la provincia de Pontevedra, el Banco de Alimentos de Vigo atiende a 14.000 personas. Los recortes de la Unión Europea en las donaciones de excedentes alimentarios les obligarán a reducir los repartos el próximo año, cuando esperan que crezcan las solicitudes.
En Pontevedra, el Club de Leones finalizará en esta jornada el reparto de alimentos a quinientas familias. Ya se han repartido 32 toneladas, una cifra que, según su presidente, Ramón López, se mantiene con respecto al 2010. Lo que aumenta son las personas que los demandan: «A principios de año eran 220 familias apuntadas y ahora hemos pasado de las quinientas; hemos aumentado un 50 %. Incluso hay gente que antes colaboraba con nosotros y que por un revés ha tenido que recurrir a esta ayuda», dice.
La demanda en el Banco de Alimentos de Lugo se ha multiplicado por diez en los últimos tres años. En el 2008 entregaban comida a 45 personas cada semana. El martes pasado se la repartieron a 424. En Ourense se han triplicado las solicitudes, hasta llegar a las 12.000 personas. Por otro lado, en los últimos ocho años el comedor social San Froilán, en Lugo, ha pasado de ofrecer 330 comidas al año a cerca de 40.000.
En Ferrol, la Cocina Económica atiende a una media de 226 personas, cuando hace cuatro años entraban a diario entre 75 y 80 usuarios, es decir, un tercio de los actuales. La entidad está al límite de su capacidad.
El comedor de Cáritas en Vilagarcía también ha incrementado sus cifras de asistencia.
Información con aportaciones de Susana Acosta, Luis Carlos Llera, María Conde, Lucía Rey, Marga Mosteiro, Fina Ulloa, Rocío Pita y Serxio González.