La Xunta solo permitirá abrir furanchos en 21 municipios

J. Santos CANGAS / LA VOZ

GALICIA

El nuevo decreto los retira de la hostelería y los trata como actividad tradicional

02 nov 2011 . Actualizado a las 11:42 h.

Los furancheiros celebran la nueva regulación que propone la Xunta, a la que solamente ven pequeños problemas que esperan poder resolver antes de que sea aprobado el decreto. La Consellería de Cultura les adelantó el borrador, que casi 200 bodegueros integrados en la Federación de Viticultores y Furanchos de Pontevedra analizaron el pasado sábado en Vilaboa.

Uno de los principales cambios que recogerá el decreto es que los furanchos dejan de ser establecimientos de hostelería. Se considerarán una actividad singular que responde a una tradición localizada en 21 municipios gallegos. Salvo Betanzos, todos son de la provincia de Pontevedra, la mayoría en O Morrazo y O Salnés.

Son, concretamente, Cangas, Moaña, Bueu, Marín, Vilaboa, Poio, Redondela, Soutomaior, Pazos de Borbén, Salvaterra, Mos, Vilagarcía, Vilanova, Meaño, Illa de Arousa, Sanxenxo, O Grove, Cambados, Meis, Ribadumia y Betanzos.

Tapas

Otra de las modificaciones respecto al anterior decreto, que los regulaba mediante la Lei de Turismo, es que los requisitos sanitarios que se les exige son los que figuran en el anexo 2 del reglamento europeo del 2004 relativo de la higiene de los productos alimenticios, lo que posibilita que los furanchos ofrezcan una serie de tapas elaboradas en la cocina de casa para acompañar el vino.

La normativa aprobada por el bipartito lo prohibía expresamente. Los furanchos solo podían ofrecer tapas envasadas adquiridas en un establecimiento autorizado.

Será el Concello, en cada caso, el que estipule qué tapas podrán dar. La Federación propone cinco en cada municipio, las más tradicionales en cada uno, a elegir entre una relación de once. Las más habituales son chorizo, orejas, morro, tortilla, zorza y empanada.

Los furancheiros quieren que quede claro, además, que los clientes pueden llevar su merienda de casa, como es tradición, sin que ello suponga conflicto con los hosteleros.

Declaración en el Concello. Es uno de los documento necesarios para abrir un furancho

Dato acorde con la superficie cultivada. El cosechero puede vender en su bodega el vino propio que no consuma