Dormir en el suelo del pabellón tras turnos de doce horas

La Voz

GALICIA

Dos batallones de la UME, compuestos por 150 soldados, viven y trabajan en la base de Laza

05 oct 2011 . Actualizado a las 13:07 h.

L legaron el pasado domingo a Laza. Un grupo táctico formado por 400 miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME) procedentes de los batallones de intervención en emergencias con sede en León y Marín acudieron este fin de semana a Monterrei para ayudar en las labores de extinción del incendio que acabó el pasado domingo con la vida del piloto Íñigo Zubiaga. Saben el día que llegaron a la zona, pero ayer desconocían cuándo será el regreso. Acudieron a Ourense para intervenir en un incendio en Viana do Bolo -para colaborar junto con Medio Ambiente en la extinción-, pero después tuvieron que desplazarse hasta Monterrei por su gravedad.

En el día de ayer seguían en la zona dos secciones de alrededor de 100 personas y otras 50 en otro incendio nuevo en Viana do Bolo (que ayer continuaba activo). Los ciento cincuenta hombres y mujeres (11 del total) de la UME hacen turnos de 12 horas y se van relevando. El porcentaje de mujeres es menor que en otras unidades de las Fuerzas Armadas debido, fundamentalmente, al requerimiento físico. Los militares hacen vida en la sede ourensana de Laza cuando no se encuentran trabajando sobre los montes incendiados. El pabellón está habilitado para que los soldados duerman y descansen. Como los turnos son de 12 horas, llevan consigo en sus salidas raciones de provisión de alimentos que pueden servir para tres días, aunque siempre se intenta que una de las comidas de los militares sea caliente -bien al mediodía o la cena-, fabricada en la cocina que se encuentra en la base. La comida es variada: sopa, lentejas o pasta. Y de segundo: carne o pescado, aunque aseguran que es más habitual lo primero. Las bolsas de provisión del Ejército, que son modulares con cuatro menús diferentes, se utilizan en los casos en los que no se puede acercar la comida a los soldados hasta el lugar del incendio, por diferentes causas.

El descanso

Además de dormir, los soldados deben ocupar parte de las doce horas libres en descansar no solo físicamente sino mentalmente. Por eso muchos de ellos se acercan a la zona del pueblo de Laza y se relacionan con sus vecinos. Es importante este contacto cuando la presencia en un incendio, como en el caso del Monterrei, se prolonga más de tres días. La parte mental es en ocasiones de estrés, como ocurre en los incendios forestales. En la base hay tres ambulancias de soporte vital avanzado, un médico y tres enfermeros que pueden en un momento dado evacuar a un herido grave para ser atendido en la propia unidad móvil. La exigencia de los miembros de la unidad es mucha: disponibilidad, entrega y sacrificio.