La corbeta, botada en el 2005, nunca llegó a ser entregada al país africano
15 jul 2011 . Actualizado a las 12:28 h.El KNS Jasiri, una corbeta botada en el año 2005 para Kenia, pero que de momento no conoce más costa que la de Galicia, continúa desde ayer alimentando su leyenda en Ribadeo. Lo hace tras pasar cuatro años fondeada en el puerto de Sada, como un barco fantasma, sin más tripulantes que unos vigilantes jurados, con el escudo de Kenia en el puente y en la popa un nombre: Mombasa.
En la historia del KNS Jasiri no falta de nada, desde presuntas tramas de corrupción a piratas somalíes -a quienes debía combatir- y muchas incógnitas. A ello contribuye el mutismo del astillero que lo construyó: Gondán, en Figueras (Castropol), un pueblo situado frente a Ribadeo, al otro lado de la ría. Incluso profesionales que ya no están en la empresa, pero que tuvieron mucho que ver con su construcción, se negaban ayer a poner un poco de luz en este asunto.
El buque fue el último de una fructífera relación entre Gondán y el Gobierno keniano. Con sus 85 metros de eslora se presentó como el más rápido construido por Gondán, capaz de alcanzar los 28 nudos. El KNS Jasiri está catalogado como un barco de investigación oceanográfica, pero lo cierto es que a simple vista su apariencia es la de una corbeta de guerra. Solo le faltan los cañones a proa y popa. En el año 2007 dejó el muelle de Ribadeo, donde se había construido, y fondeó en Sada, al parecer para instalarle el armamento y realizar las pruebas de mar. Pero nada de ello se hizo porque surgieron los problemas. En este punto son muchas las versiones, desde problemas de pago hasta que el buque se vio implicado en un caso de corrupción que llegó a un tribunal internacional en Francia.
El barco comenzó así a gestar su leyenda, formando parte durante varios años del paisaje del muelle sadense. Esta semana fue remolcado y ayer llegó al muelle de Figueras, frente a Ribadeo. Sobre las cinco de la tarde, el práctico Antonio Torviso dirigió su entrada en el muelle, donde mientras haya espacio a Gondán le sale gratis tenerlo amarrado. Cuatro años después el KNS Jasiri regresó a las aguas en las que fue botado. El océano Índico, que baña Mombasa, de momento seguirá esperando.