En plena temporada de venta de sardinas para San Xoán, la Audiencia ha dado un paso más para sentar en el banquillo a los acusados de traficar con dinamita para la pesca en las Rías Baixas
21 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Un año después de que estallase la operación Abuelo, en plena temporada de venta de sardinas para San Xoán, la Audiencia de Pontevedra ha dado un paso más para sentar en el banquillo a los acusados de traficar con dinamita para la pesca en las Rías Baixas. El tribunal provincial no ha tenido en cuenta los recursos presentados por algunos de los quince imputados y ha dado por buenas las escuchas telefónicas realizadas por la Guardia Civil para desmantelar una trama de tráfico y uso ilegal de dinamita en los puertos y acabar así con una práctica que llevaba dos décadas asentada en las dársenas del sur de Galicia.
Con los recursos resueltos, Juan Carlos Carballal, el juez que instruye la causa, podrá remitir el sumario a Pontevedra para que la Fiscalía redacte, si así lo considera oportuno, el escrito de acusación.
La investigación se realizó en dos fases. Hace un año se puso en marcha la operación Abuelo, que permitió detener a trece armadores y marineros en las Rías Baixas -entre ellos el que era entonces patrón mayor de Vigo-, acusados de pescar con dinamita en unos puertos en los que la producción crecía de forma sospechosa, sobre todo la sardina que llegaba para las fiestas de San Xoán. Los agentes de la Guardia Civil se incautaron además de 130 kilos de explosivos en el puerto de Vigo y en una finca de Sanxenxo.
El pasado mes de abril se desarrolló la operación Cayado, una ramificación de la primera que se sustentaba en la detención de un jubilado de 65 años que confesó ser el traficante de dinamita y que llevaba dos décadas comprándola en Portugal para venderla en los puertos gallegos. Desde entonces, no se tiene constancia de que se siga usando dinamita en los puertos investigados, aunque sí ha habido denuncias desde otras cofradías.