Un portátil de oferta para los diez niños de una escuela de Catoira

Raquel Iglesias VILAGARCÍA/LA VOZ.

GALICIA

El robo de todos los ordenadores del colegio obligó a la dirección del centro a destinar sus fondos a la compra de uno propio para dar clases de informática

11 ene 2011 . Actualizado a las 02:51 h.

La odisea de dar clase de informática sin casi ordenadores se plantea en una pequeña escuela de la parroquia de Dimo, en Catoira. La impotencia se ha adueñado de Carmen Jeremías, profesora de un centro con diez alumnos de entre tres y cinco años a los que el pasado mes de octubre unos ladrones dejaron sin material informático y sin la posibilidad de hacer los deberes relacionados con las tecnologías de la comunicación, tareas obligatorias entre los alumnos de educación infantil. Y es que de la noche a la mañana desaparecieron del centro dos portátiles, un cañón de proyección y dos ordenadores de mesa que se habían adquirido días antes para facilitar el aprendizaje de los pequeños. Una casualidad que hace sospechar a la policía y a los profesores de que el delito lo cometió gente que conocía de buena mano el funcionamiento y la gestión del colegio.

Meses después del suceso, el centro se ha visto obligado a destinar sus propios fondos a la compra de un equipo sencillo para al menos poder comunicarse por correo electrónico con la Xunta de Galicia, a la que llevan solicitando todo este tiempo la reposición del material que falta y que impide desarrollar las clases con normalidad. Los propios padres -que no dan crédito a la precaria situación en la que deben estudiar sus hijos- presentaron también un escrito de protesta.

La dirección del centro denuncia que la mayoría del personal de la Consellería de Educación especializado en informática que atiende incidencias está dedicado en exclusiva al plan Abalar. Según critican, este último proyecto -consistente en acercar las nuevas tecnologías a las aulas con el fin de que cada estudiante cuente con un ordenador- desatiende a los centros donde no se desarrolla. Padres y profesores sienten que el olvido al que deben hacer frente es la consecuencia de la existencia de centros de dos categorías en una misma comunidad.

Oleada de sucesos

El robo de los ordenadores de la escuela unitaria de Catoira no es para nada un caso aislado. Desde que comenzó el otoño, se han ido sucediendo con demasiada frecuencia este tipo de sucesos en edificios públicos ubicados en la comarca de O Salnés.

Se dieron en los últimos meses situaciones similares en Pontecesures, O Grove y en Cambados con un modus operandi muy parecido: los ladrones entran durante la noche en las instalaciones forzando una puerta o ventana y se llevan todo lo que encuentran de valor.