Interior trasladó al recluso por alardear en la prisión de que tenía relaciones con la funcionaria
GALICIA
Instituciones Penitenciarias dice que la investigación en Teixeiro sigue abierta
06 ene 2011 . Actualizado a las 02:36 h.El recluso Adolfo Jiménez Jiménez fue trasladado a la prisión de Topas (Salamanca) porque andaba presumiendo por toda la cárcel de Teixeiro de que mantenía una relación sentimental con la funcionaria que está siendo investigada. El reo, según fuentes cercanas a la dirección del centro penitenciario gallego, se encargó de difundir el romance e Interior tomó la decisión de enviarlo lejos. El rumor llegó a la dirección mucho antes de que un compañero de la trabajadora informase de que los había visto juntos «en actitud sospechosa» en el área sociocultural de la prisión. Ante esto, los responsables del presidio tomaron cartas en el asunto y llamaron a ambos. La funcionaria negó haber mantenido relación alguna con el recluso.
Él, en principio, también. Pero lo negaba en los despachos de la dirección, mientras que difundía lo contrario a los cuatro vientos por las celdas del módulo cuatro. Tras estos hechos y antes del traslado a Salamanca, fue enviado a una celda del módulo 3. Para frenar esa situación, Instituciones Penitenciarias decidió su traslado a otro penal. Y ahí está desde el mes pasado.
Foto en la celda
Sobre la fotografía de la funcionaria encontrada en la celda de Adolfo Jiménez, fuentes del centro aseguran que no estaba nada escondida, pues estaba clavada en el corcho que tenía en la pared, a la vista de todos. Al preguntarle al preso cómo había llegado ese retrato a su tablón, contestó que era para hacer una caricatura, pues presume de ser buen dibujante.
Hoy, desde la prisión de Teixeiro, recuerdan a Adolfo Jiménez como «un recluso obsesionado con las mujeres». Según las mismas fuentes, en una ocasión lo llegaron a sorprender con otra presa «en actitud íntima». Cuentan que hubo una época que se encargaba de la limpieza de un módulo cercano al de las mujeres. Se logró colar y, detrás de unos cubos de basura, fueron encontrados. La dirección de Teixeiro reconoce que la información reservada elaborada a raíz de este asunto fue enviada a Madrid y ahora está siendo investigada por inspectores de Instituciones Penitenciarias. Este organismo, dependiente del Ministerio del Interior, espera que en pocas semanas puedan emitir una resolución. Por el momento, «las diligencias son secretas».
Baja médica
Mientras, la funcionaria investigada continúa de baja. Desde la dirección se da crédito a su versión. En cambio, algunos de sus compañeros dicen estar convencidos de que «desde un primer momento se intentó tapar y ayudarla pese a las evidencias». Un funcionario de Teixeiro afirma que el hecho de que un compañero, que estaba junto a otro recluso, los haya sorprendido en una sala del área sociocultural en actitud poco clara, después de que por toda la prisión se comentase el asunto, deja claro «lo que había». Otros van más allá y hablan de «amiguismo».
En cuanto al hallazgo de móviles en la prisión, la dirección reconoce que en la celda contigua a la de Adolfo Jiménez fue encontrado uno, si bien el que lo tenía negó en todo momento que se lo hubiese vendido o regalado empleado de la prisión alguno. Desde Instituciones Penitenciarias se distingue entre mantener una relación con un preso, que supone la pérdida del trabajo, y vender móviles, que sería, además, un delito.