Alumnos coruñeses del plan viejo se quejan de la falta de recursos para acabar la carrera y piden al rector que garantice sus estudios
04 ene 2011 . Actualizado a las 17:15 h.Se sienten un poco en tierra de nadie, aunque con la obligación de pagar su matrícula y la intención de terminar una carrera a extinguir desde que se impuso el espacio europeo de educación superior. La delegación de alumnos de la Escuela Universitaria de Arquitectura Técnica de A Coruña se ha dirigido al rector, José María Barja, para mediar por los estudiantes que siguen el plan anterior a Bolonia, es decir, que cursan asignaturas de primer y segundo curso de la titulación previa al grado.
«No tenemos derecho a docencia, ni a parciales, solo a presentarnos al examen, y aún encima tampoco hay tutorías, han llegado a expulsarnos de los despachos porque no tenemos derecho ni a preguntar dudas, ni siquiera los criterios de evaluación», se lamenta uno de los afectados, Óscar, portavoz de un colectivo que asegura puede superar el medio millar.
Han tratado de resolver el problema hablando con los profesores, e incluso con la dirección de la escuela, y finalmente decidieron recurrir, vía carta, al máximo dirigente de la Universidade da Coruña, el rector. Tras reunir más de 150 firmas de apoyo, por escrito han denunciado ante José María Barja la «discriminación y vulneración de derechos» que, a su juicio, sufren los estudiantes del viejo plan, además de la «falta de planificación de recursos y docentes» para ellos, ya que «no se asigna a ningún profesor la carga correspondiente a la corrección de los exámenes».
Según aseguran, en diciembre y en plenos exámenes oficiales, desconocían qué docentes iban a evaluar sus pruebas, y ni siquiera se les había comunicado el temario y las condiciones de las pruebas para las asignaturas que antes tenían prácticas presenciales obligatorias.
Derechos vulnerados
Además de la desinformación, los representantes de alumnos en la junta de centro consideran «vergonzosa» la actitud de algunos docentes, ya que «se niegan a recibir en tutoría, argumentando que no tienen derecho, a estudiantes que lo único que quieren es poder terminar los estudios que han comenzado».
Por todo ello solicitan la intervención del rector, al que reclaman garantice con medidas urgentes que «los derechos de sus estudiantes no se vean vulnerados».
El portavoz de los alumnos apunta a la existencia de «un vacío legal» que deja desprotegidos a un colectivo numeroso que arrastra materias del plan antiguo: «Al nuevo grado se le da todo, y a nosotros ni siquiera tutorías; eso sí -subraya-, pagamos 50 euros por asignatura por el derecho a examen».
En la carta enviada a Barja no entraron a detallar el problema que les plantea en determinadas materias no poder realizar parciales, algo que, según señalan, facilitaría notablemente a los matriculados completar una titulación de la que algunos arrastran durante años una única asignatura para terminar la carrera.
«El año pasado -explica Óscar- fue el último curso de docencia en segundo y se realizaron exámenes parciales en algunas asignaturas tapón: hubo el mayor número de aprobados en muchos años».