La Guardia Civil estrena uniforme hecho en Galicia

Rocío Perez Ramos
Rocío Ramos LALÍN/LA VOZ.

GALICIA

Una firma de Redondela confecciona parte de los nuevos trajes, más prácticos y funcionales, con los que el instituto armado renueva y moderniza su imagen

19 nov 2010 . Actualizado a las 09:28 h.

Los agentes de la Guardia Civil renuevan vestuario. El tricornio acharolado seguirá formando parte del uniforme de gala, pero a diario los agentes cambiarán la gorra teresiana, que Luis Roldán añadió al uniforme hace 21 años, por otra de aires «beisboleros». Cuentan entre sus ventajas que son más fáciles de llevar y no se caen.

Parte de los nuevos uniformes, que los guardias de la provincia de Pontevedra empezarán a estrenar a mediados de diciembre, estarán fabricados por Sagres S.?L., una empresa de Redondela especializada en este tipo de ropa. El Ministerio del Interior sacó a concurso la adquisición de prendas por valor de 33.862.135,65 euros. El 22 de septiembre se llevaba a cabo la adjudicación definitiva. A Sagres S.?L. le fueron adjudicados equipos individuales y de apoyo de la nueva uniformidad del servicio de alumnos por valor de 3.687.327,72 euros, y cazadoras y pantalones de servicio por 10.144.592,75 euros.

La Guardia Civil mantiene el color verde en sus trajes, pero este se oscurece. Las camisas se cambian por polos con dos tonos y los pantalones de pinzas por otros con multitud de bolsillos. Los diseños obedecen a un estudio realizado a nivel europeo que abarca a todos los cuerpos de seguridad y con el que se pretende modernizar los uniformes y, sobre todo, hacerlos más prácticos. Esas directrices son las que ha seguido la Guardia Civil para el cambio de la uniformidad, según explicaron ayer desde el gabinete de prensa del instituto armado. Los trajes se parecerán a los de otros cuerpos de policía de todo el país. Algunos cambios obedecen a medidas de seguridad. La corbata, por ejemplo, se suprimió por el riesgo que supone llevar un nudo al cuello. Las cazadoras utilizan materiales más aislantes para protegerse del frío y de la lluvia. Se busca, explican, funcionalidad y comodidad. No se trata de estilo ni de moda, sino de ropa de trabajo.

La crisis hará, explican desde el gabinete de prensa, que las dotaciones de nuevos uniformes se vayan haciendo poco a poco. De los cerca de 80.000 guardias civiles que hay en la actualidad en España, los primeros en ponerse a la moda serán los agentes que prestan servicio directo al ciudadano, es decir, los de los puestos de los cuarteles. Junto a ellos, los nuevos alumnos que entren en la academia y los de prensa, encargados de comparecer ante los medios de comunicación. Los uniformes, entre los que se encuentran todo tipo de prendas, calzado y complementos, serán realizados por diferentes empresas de España. De Galicia, País Vasco y Levante, entre otras. Antes de ser aceptados, los prototipos de estos nuevos diseños fueron probados por guardias de Torrevieja (Alicante), Sahagún (León) y Las Rozas, en Madrid.

Con su uso se probó la resistencia y comodidad de los nuevos trajes. El que no cambiará será el uniforme de gala. En estas celebraciones, los guardias civiles volverán a enfundarse los guantes blancos, el traje y el tricornio.

Desde la Guardia Civil se apunta que la indumentaria actualizada está empezando a proporcionarse ya a los agentes, que irán cambiando los viejos uniformes por los nuevos de forma paulatina. En algunos cuarteles de la provincia de Pontevedra esperan ya el estreno de la nueva vestimenta para mediados de diciembre.

Comentarios en Internet

Los diseños circulan desde hace meses por los foros de Internet donde se pueden leer comentarios favorables a estos cambios. Hay guardias que ven la gorra de béisbol como el distintivo de una imagen demasiado americanizada, pero la mayoría piden trajes funcionales, cómodos para trabajar, y con una probada resistencia a los lavados.