Piden una pena de trabajos sociales para un hombre de Monforte por agredir a un hijo suyo que tuvo malas notas

La Voz LUGO/LA VOZ.

MONFORTE DE LEMOS

Si prospera la solicitud del ministerio público, el padre no podrá aproximarse a menos de 200 metros de su hijo ni comunicarse con él durante un plazo de dos años.

04 nov 2010 . Actualizado a las 04:15 h.

Un vecino de Monforte se enfrenta a la posibilidad de tener que realizar 72 días de trabajos sociales como presunto autor de un delito de maltrato en el ámbito familiar. La víctima sería su hijo menor, que, supuestamente, fue golpeado por obtener malas notas. El juicio se celebró ayer en el Juzgado de lo Penal número 2 de la capital lucense.

La acusación efectuada por el fiscal imputa la agresión a C.C.C., para quien reclama, además de los trabajos en beneficio de la comunidad, que se le prive del derecho de tenencia y porte de armas por un tiempo de dos años y seis meses. Si prospera la solicitud del ministerio público, el padre no podrá aproximarse a menos de 200 metros de su hijo ni tampoco al domicilio que este frecuente. Asimismo, tampoco podrá comunicarse con él por cualquier medio durante un plazo de dos años. La jueza tiene ahora la última palabra.

Los hechos ocurrieron días antes de la Nochebuena del 2008. En el momento de iniciarse las vacaciones de Navidad, el hijo del acusado, que por aquel entonces tenía 17 años, se presentó en casa con las notas correspondientes a la primera evaluación del curso. Al parecer, tenía varias asignaturas suspensas, extremo que contrarió en extremo al progenitor.

Agarrado por el cuello

El fiscal dice que el acusado reaccionó pegándole una bofetada al joven con el ánimo de menoscabar su integridad corporal. Supuestamente, la agresión no se zanjó con el bofetón porque la acusación pública sostiene que el padre, con un brazo, agarró por el cuello al menor e intentó arrojarlo al suelo del domicilio familiar.

La presunta acometida fue llevada a cabo, en presencia de la madre del muchacho, alrededor de los días 22 o 23 de diciembre, según consta en las diligencias. El estudiante no precisó atención médica en centro hospitalario alguno, ni tampoco llegó a presentarse denuncia; sin embargo, hubo una actuación de oficio por parte del Juzgado de Instrucción número 1 de Monforte, que tuvo conocimiento de los hechos.

La abuela del menor vio las marcas que la agresión le produjo en el cuello a este. Fue el nieto quien relató a los abuelos lo que había sucedido.

El fiscal solicitó, para su intervención en el transcurso del juicio de ayer, la declaración de varios testigos, entre ellos, los familiares del estudiante.